Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sencillamente cierro los ojos
y le doy vida al primer impulso
sin dejar de ser yo,
porque dejar de ser lo que se es no tiene sentido.
No cargo en los bolsillos más que lo necesario,
ni gasto en mí más que lo suficiente,
nunca pienso en lo que digo
así sea algo tonto o poco inteligente.
Cargo conmigo un paquete de diluvios
y me arrepiento de muy poco,
me mira menos la gente por lo que hago
que por lo que digo,
no tengo varita mágica para ser algo excelente.
Le hablo a quien quiero
y me retiro por no hacer más grande la cuesta,
no pido perdón si no lo siento
y perdón si como soy te molesta.
Tengo los secretos mejor guardados del mundo
y por parientes a los demonios del infierno,
no olvido lo que me hagan ni digan
y prefiero doblar la cara que ofrecer la otra mejilla,
hay cosas que no causan cosquillas
y segundas oportunidades salen caras.
Creo muy poco en el amor y me curo con ironía,
lanzo indirectas con firmas que son mías
y tengo pesadillas con alguien que no soy yo.
Prometo, nunca juro, y tengo la mala costumbre
de ser sencillamente yo.
y le doy vida al primer impulso
sin dejar de ser yo,
porque dejar de ser lo que se es no tiene sentido.
No cargo en los bolsillos más que lo necesario,
ni gasto en mí más que lo suficiente,
nunca pienso en lo que digo
así sea algo tonto o poco inteligente.
Cargo conmigo un paquete de diluvios
y me arrepiento de muy poco,
me mira menos la gente por lo que hago
que por lo que digo,
no tengo varita mágica para ser algo excelente.
Le hablo a quien quiero
y me retiro por no hacer más grande la cuesta,
no pido perdón si no lo siento
y perdón si como soy te molesta.
Tengo los secretos mejor guardados del mundo
y por parientes a los demonios del infierno,
no olvido lo que me hagan ni digan
y prefiero doblar la cara que ofrecer la otra mejilla,
hay cosas que no causan cosquillas
y segundas oportunidades salen caras.
Creo muy poco en el amor y me curo con ironía,
lanzo indirectas con firmas que son mías
y tengo pesadillas con alguien que no soy yo.
Prometo, nunca juro, y tengo la mala costumbre
de ser sencillamente yo.