David Valdés Estrada
Fantasma sin número
Para Nuria
Bienvenida a los 27 años de las tristes maravillas.
Bienvenida sangre, has logrado renacer, una vez más
tras costras, batallas y ceniza, a esta agreste vida.
Has sabido levantar la cara, a la muerte, que tanto
has vencido, que tanto ha reído, seduciendo poco avante
el otro lado de tu espejo.
Bienvenida, tu monstruo guardián, sigue aquí
lamiendo tus heridas. Recibiendo tus besos
de mariposa púrpura, cauterizando cicatrices
Imposibles de sanar.
Te saludan las luces resplandecientes
de lunas que recuerdan no saber de ti,
que recuerdan cada muerte recibida,
que saben de tu indiferencia a las rosas
secas, de esas lápidas que jamás lograrán
capturar tu nombre.
Nuria, el silencio te nombra;
cierro los ojos y estás ahí:
con tu abrazo débil lacerante
con tus manos frías, tu mirada tibia,
penetrante.
El día 26 tiene un hada, también un mago,
un corazón que late, leyendas de resucitados,
amores imposibles, sombras de tenue marfil,
todas ellas Llevan tu nombre pegado.
Bienvenida a la celebración,
bienvenida al día del bosque de rosa neblina
que lleva, entero, tu aliento como regalo.