Ser humano

Sanmar

Poeta recién llegado
Hubo un tiempo en el que dormíamos sobre la hierba,
despertábamos al salir el sol.
Tocábamos la vida con las manos
y la muerte nos desafiaba a seguir andando.

Con el cuerpo dolorido
y el alma llena,
caminábamos erguidos,
pisábamos la tierra.

Hubo un tiempo en el que la lluvia nos mojaba la cara,
que cazábamos para comer
y vestíamos para abrigarnos.
Respetábamos las reglas de la naturaleza
en nuestra lucha por la supervivencia.

Éramos nuestros propios dioses, inocentes o culpables
de lo que el destino nos deparase.

Ahora, que hemos construido paredes y techos para refugiarnos,
sólo sirven para escondernos y aislarnos.

Y ahora, que podemos llegar a todos lados,
es cuando nuestro corazón vive más apartado.

Algún día volveremos al campo...
A recuperar nuestras raíces
y a sembrar nueva vida...
Volveremos a ser humanos.
 
Hay muchas maneras de ejercer como humano.
Cualquier oficio es una aristocracia.
Así lo enunció Ortega y Gasset.
El matrimonio, en Derecho Romano, era el oficio de madre.
Y el patrimonio, oficio de padre.


El salario, los honorarios o la retribución, consistían en sacos de sal marina gorda.


La cuál sirve para conservar los alimentos, en buen estado.
Ya que hace milenios, no había congeladores, ni frigoríficos.
En Hispania, inventamos el jamón serrano.


También la mojama, que es pescado curado en sal. Pero esa sal, no es fina. No es cloruro sódico, tan sólo. Sino que contiene metales monoatómicos. Porque el Mar tiene un brillo metálico, que cuaja en su poso, una vez que su agua se evapora. Y ese poso es Sabiduría, transformada en nieve ( podríamos decir ) cristalizada. ¡ Cristales de sal !




Hoy día, podemos alegrarnos ante el descubrimiento de que los metales monoatómicos ( oro, rodio e iridio monoatómicos, por ejemplo ), también están presentes en el chocolate puro, el aloe vera, la miel de abejas, el jugo de Noni o la mostaza. Y alargan la vida. La vida de animales y plantas, siempre unida al reino mineral.


Y bueno...
Con respecto al oficio de " humano ", diré que consiste en tener ideas.
 
Última edición:
Hubo un tiempo en el que dormíamos sobre la hierba,
despertábamos al salir el sol.
Tocábamos la vida con las manos
y la muerte nos desafiaba a seguir andando.

Con el cuerpo dolorido
y el alma llena,
caminábamos erguidos,
pisábamos la tierra.

Hubo un tiempo en el que la lluvia nos mojaba la cara,
que cazábamos para comer
y vestíamos para abrigarnos.
Respetábamos las reglas de la naturaleza
en nuestra lucha por la supervivencia.

Éramos nuestros propios dioses, inocentes o culpables
de lo que el destino nos deparase.

Ahora, que hemos construido paredes y techos para refugiarnos,
sólo sirven para escondernos y aislarnos.

Y ahora, que podemos llegar a todos lados,
es cuando nuestro corazón vive más apartado.

Algún día volveremos al campo...
A recuperar nuestras raíces
y a sembrar nueva vida...
Volveremos a ser humanos.
Y mientras nos vamos a atrofiar hasta perder alguna extremidad. Saludos cordiales, Sanmar.
 
Hay muchas maneras de ejercer como humano.
Cualquier oficio es una aristocracia.
Así lo enunció Ortega y Gasset.
El matrimonio, en Derecho Romano, era el oficio de madre.
Y el patrimonio, oficio de padre.


El salario, los honorarios o la retribución, consistían en sacos de sal marina gorda.


La cuál sirve para conservar los alimentos, en buen estado.
Ya que hace milenios, no había congeladores, ni frigoríficos.
En Hispania, inventamos el jamón serrano.


También la mojama, que es pescado curado en sal. Pero esa sal, no es fina. No es cloruro sódico, tan sólo. Sino que contiene metales monoatómicos. Porque el Mar tiene un brillo metálico, que cuaja en su poso, una vez que su agua se evapora. Y ese poso es Sabiduría, transformada en nieve ( podríamos decir ) cristalizada. ¡ Cristales de sal !




Hoy día, podemos alegrarnos ante el descubrimiento de que los metales monoatómicos ( oro, rodio e iridio monoatómicos, por ejemplo ), también están presentes en el chocolate puro, el aloe vera, la miel de abejas, el jugo de Noni o la mostaza. Y alargan la vida. La vida de animales y plantas, siempre unida al reino mineral.


Y bueno...
Con respecto al oficio de " humano ", diré que consiste en tener ideas.

Mis pensamientos van más allá de lo material.
 
Sanmar, muy graciosa y circunspecta, tú.
¿ Más allá de lo material ?
Me recuerdas a mi sobrina.
Siempre, los valores por delante.
Lejos del mundanal ruido.
Yo sé que esta vida es una cama elástica, para saltar en ella, hacia el cielo.
Pero hay que mantener el equilibrio.
 
Ah, las palabras no tienen por qué reflejar la realidad. Como no se puede esperar que las emociones sean racionales. Nunca lo han sido.

Todas las personas sueñan, los locos y los cuerdos.
 

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