Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Seré la tierra yerta tras la helada,
un pecho sucumbiendo y sin latido,
el rostro por la noche ensombrecido,
los ojos apagados por la Nada.
Seré como la pólvora mojada,
inane como hueso corrompido,
un hombre, que gastado lo vivido,
se mira sin fulgor en la mirada.
La senda que fui ayer hoy no convoca
y el alma ya con Dios en Dios libera
la fuerza que me empuja y me trastoca.
Hoy muerto vuelve en Sol la primavera
ungiendo la plegaria de mi boca
con versos que a otra vida me pariera.
un pecho sucumbiendo y sin latido,
el rostro por la noche ensombrecido,
los ojos apagados por la Nada.
Seré como la pólvora mojada,
inane como hueso corrompido,
un hombre, que gastado lo vivido,
se mira sin fulgor en la mirada.
La senda que fui ayer hoy no convoca
y el alma ya con Dios en Dios libera
la fuerza que me empuja y me trastoca.
Hoy muerto vuelve en Sol la primavera
ungiendo la plegaria de mi boca
con versos que a otra vida me pariera.
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