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    Hemos renovado por completo nuestro analizador de métrica: ahora analiza poemas enteros con detección de sinalefas, sinéresis, esquema rímico, tipo de estrofa y mucho más. Además, incluye dos nuevas herramientas: Rimas — busca rimas consonantes y asonantes filtradas por sílabas — y Sinónimos — encuentra palabras alternativas que encajen en tu verso. Está en fase de pruebas — tu opinión nos ayuda a perfeccionarlo. Si encuentras algún error o tienes sugerencias, escríbenos a info@mundopoesia.com. Probar la nueva versión →

Seven

Raúl Carreras

Poeta recién llegado
El pecado del fornicio,
ese lascivo delito
de Asmodeo y su apetito,
la lujuria sin prejuicio
con desenfreno y por vicio.
Belfegor el perezoso
también se muestra doloso,
por desgana y por acidia,
pecando por la desidia
de subsistir siempre ocioso.

El bodegón que le anula
a Belzebú, el muy glotón,
que llega a la indigestión
comiendo como una mula,
sin bula, solo ansia y gula.
No le vale la enseñanza,
se perdió toda esperanza,
Amon es un resentido,
es la ira de un ofendido,
su deseo: la venganza.

Consumido por los celos,
el demonio Leviatán,
ni postrado en el diván
de la envidia y sus anhelos,
elimina sus desvelos.
Y es Mammon un miserable,
usurero y detestable,
malicioso y con codicia,
en su mundo de avaricia
de simonía insaciable.

Lucifer, ¡el orgulloso!
Un diablo prepotente,
la soberbia es la simiente
que has enterrado en el foso
de tu infierno vanidoso.
Los pecados capitales
tentaciones infernales,
esas pasiones malvadas
de las normas quebrantadas
desde tiempos ancestrales.
 
Anda, mira qué casualidad... yo también tengo un poema (soneto), de hace bastantes años, dedicado a los pecados capitales, donde cito a Asmodeo, el lujurioso, pero resumí en solo diecisiete versos (con estrambote incluido) lo que tú explicas tan bien a lo largo de tus cuatro décimas. Muy completo y muy detallado, siguiendo el hilo.

Saludos cordiales.
 
Anda, mira qué casualidad... yo también tengo un poema (soneto), de hace bastantes años, dedicado a los pecados capitales, donde cito a Asmodeo, el lujurioso, pero resumí en solo diecisiete versos (con estrambote incluido) lo que tú explicas tan bien a lo largo de tus cuatro décimas. Muy completo y muy detallado, siguiendo el hilo.

Saludos cordiales.
Muchas gracias, Eratalia. Aunque debo decir en mi debe, que lo que yo también creía dar forma de décimas he aprendido que son coplas reales.

Un saludo.
 
Gracias por ilustrarme, Raúl, pero vamos a ir incluso un paso más allá en la ilustración:

Definición de décima:
La décima es una estrofa formada por diez versos octosílabos aconsonantados según diversas disposiciones, que son las que determinan los diferentes tipos de décima.
No es raro encontrarnos bajo la denominación de décima la más popular de sus variantes, la espinela o décima espinela.

Copla real
La copla real está dividida en dos grupos de cinco versos. Las rimas de cada estrofa son independientes y la ordenación de estas puede coincidir o ser diferente. Admite bastantes esquemas: abaabcdccd, abbabcdcdc, ababaccddc, etc.
Otras denominaciones: Décima falsa.

Décima espinela
La espinela está estructurada en dos semiestrofas de cuatro versos, de rima abrazada, unidas por dos versos (el número cinco y el número seis). El primero de estos versos lleva la primera rima de la subestrofa precedente y el segundo verso lleva la primera rima de la estrofa posterior, por tanto, nos queda el esquema abba ac cddc. Lo frecuente es que el concepto que se trata en la estrofa se presente en la primera semiestrofa, siendo luego desarrollado en los versos restantes.

Otras denominaciones: Décima espinela, décima clásica.

¿Ves? Incluso a la copla real se le puede llamar décima sin caer en aberración. Así que no andábamos tan descaminados. Décimas siguen siendo.

Ahora, cuando llegue Jorge nos acabará de matizar el asunto.

Mientras tanto te dejo una mía, que creo que sí se ajusta a la décima espinela, porque después del cuarto verso hay un punto. (Es de un poema con moralina, extraído de su conjunto, claro, aunque suene a sermón de púlpito)

Ya veis que son muy modestos
estos versos que os dedico,
ni muestro un lenguaje rico
ni grandilocuentes gestos.
Sé que esos vicios funestos,
-los pecados capitales-,
son raíz de muchos males.
Contra soberbia, humildad,
poned buena voluntad;
sed francos y naturales.



Ya nos vamos viendo (leyendo) y aprendiendo.

Saludos cordiales.
 
Gracias por ilustrarme, Raúl, pero vamos a ir incluso un paso más allá en la ilustración:

Definición de décima:
La décima es una estrofa formada por diez versos octosílabos aconsonantados según diversas disposiciones, que son las que determinan los diferentes tipos de décima.
No es raro encontrarnos bajo la denominación de décima la más popular de sus variantes, la espinela o décima espinela.

Copla real
La copla real está dividida en dos grupos de cinco versos. Las rimas de cada estrofa son independientes y la ordenación de estas puede coincidir o ser diferente. Admite bastantes esquemas: abaabcdccd, abbabcdcdc, ababaccddc, etc.
Otras denominaciones: Décima falsa.

Décima espinela
La espinela está estructurada en dos semiestrofas de cuatro versos, de rima abrazada, unidas por dos versos (el número cinco y el número seis). El primero de estos versos lleva la primera rima de la subestrofa precedente y el segundo verso lleva la primera rima de la estrofa posterior, por tanto, nos queda el esquema abba ac cddc. Lo frecuente es que el concepto que se trata en la estrofa se presente en la primera semiestrofa, siendo luego desarrollado en los versos restantes.

Otras denominaciones: Décima espinela, décima clásica.

¿Ves? Incluso a la copla real se le puede llamar décima sin caer en aberración. Así que no andábamos tan descaminados. Décimas siguen siendo.

Ahora, cuando llegue Jorge nos acabará de matizar el asunto.

Mientras tanto te dejo una mía, que creo que sí se ajusta a la décima espinela, porque después del cuarto verso hay un punto. (Es de un poema con moralina, extraído de su conjunto, claro, aunque suene a sermón de púlpito)

Ya veis que son muy modestos
estos versos que os dedico,
ni muestro un lenguaje rico
ni grandilocuentes gestos.
Sé que esos vicios funestos,
-los pecados capitales-,
son raíz de muchos males.
Contra soberbia, humildad,
poned buena voluntad;
sed francos y naturales.


Ya nos vamos viendo (leyendo) y aprendiendo.

Saludos cordiales.

Genial, Eratalia, tu décima y que nos ilustres en la apreciación de lo que son o no décimas.

En cualquier caso, sean o no décimas para los entendidos, lo importante es que la poesía sea bella, y yo creo que hemos conseguido hacer algo bonito, ¿no? jeje.

Un saludo y por supuesto, nos seguimos leyendo.
 
El pecado del fornicio,
ese lascivo delito
de Asmodeo y su apetito,
la lujuria sin prejuicio
con desenfreno y por vicio.
Belfegor el perezoso
también se muestra doloso,
por desgana y por acidia,
pecando por la desidia
de subsistir siempre ocioso.

El bodegón que le anula
a Belzebú, el muy glotón,
que llega a la indigestión
comiendo como una mula,
sin bula, solo ansia y gula.
No le vale la enseñanza,
se perdió toda esperanza,
Amon es un resentido,
es la ira de un ofendido,
su deseo: la venganza.

Consumido por los celos,
el demonio Leviatán,
ni postrado en el diván
de la envidia y sus anhelos,
elimina sus desvelos.
Y es Mammon un miserable,
usurero y detestable,
malicioso y con codicia,
en su mundo de avaricia
de simonía insaciable.

Lucifer, ¡el orgulloso!
Un diablo prepotente,
la soberbia es la simiente
que has enterrado en el foso
de tu infierno vanidoso.
Los pecados capitales
tentaciones infernales,
esas pasiones malvadas
de las normas quebrantadas
desde tiempos ancestrales.

Siete demonios representando los siete pecados capitales enmarcados en excelentes espinelas nos compartes con gran lirismo.

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Siete demonios representando los siete pecados capitales enmarcados en excelentes espinelas nos compartes con gran lirismo.

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Estamos debatiendo con Eratalia si son décimas o coplas reales. Hemos convenido que podrían ser décimas, aunque no son espinelas, porque carecen de la pausa tras el cuarto verso.
Muchas gracias de nuevo.
 
El pecado del fornicio,
ese lascivo delito
de Asmodeo y su apetito,
la lujuria sin prejuicio
con desenfreno y por vicio.
Belfegor el perezoso
también se muestra doloso,
por desgana y por acidia,
pecando por la desidia
de subsistir siempre ocioso.

El bodegón que le anula
a Belzebú, el muy glotón,
que llega a la indigestión
comiendo como una mula,
sin bula, solo ansia y gula.
No le vale la enseñanza,
se perdió toda esperanza,
Amon es un resentido,
es la ira de un ofendido,
su deseo: la venganza.

Consumido por los celos,
el demonio Leviatán,
ni postrado en el diván
de la envidia y sus anhelos,
elimina sus desvelos.
Y es Mammon un miserable,
usurero y detestable,
malicioso y con codicia,
en su mundo de avaricia
de simonía insaciable.

Lucifer, ¡el orgulloso!
Un diablo prepotente,
la soberbia es la simiente
que has enterrado en el foso
de tu infierno vanidoso.
Los pecados capitales
tentaciones infernales,
esas pasiones malvadas
de las normas quebrantadas
desde tiempos ancestrales.
Excelentes décimas estimado Raúl, ¡qué coincidencia!, precisamente ahora rato estuve leyendo sobre los siete pecados capitales, intrigado por creer que "la mentira" formaba parte de ellos.
Te saludo con afecto amigo
MANUEL
 
El pecado del fornicio,
ese lascivo delito
de Asmodeo y su apetito,
la lujuria sin prejuicio
con desenfreno y por vicio.
Belfegor el perezoso
también se muestra doloso,
por desgana y por acidia,
pecando por la desidia
de subsistir siempre ocioso.

El bodegón que le anula
a Belzebú, el muy glotón,
que llega a la indigestión
comiendo como una mula,
sin bula, solo ansia y gula.
No le vale la enseñanza,
se perdió toda esperanza,
Amon es un resentido,
es la ira de un ofendido,
su deseo: la venganza.

Consumido por los celos,
el demonio Leviatán,
ni postrado en el diván
de la envidia y sus anhelos,
elimina sus desvelos.
Y es Mammon un miserable,
usurero y detestable,
malicioso y con codicia,
en su mundo de avaricia
de simonía insaciable.

Lucifer, ¡el orgulloso!
Un diablo prepotente,
la soberbia es la simiente
que has enterrado en el foso
de tu infierno vanidoso.
Los pecados capitales
tentaciones infernales,
esas pasiones malvadas
de las normas quebrantadas
desde tiempos ancestrales.



Muy original el poema sobre los pecados capitales...
Yo no diré cual es el mío jejeje pero creo no es el peor.


Saludos poeta un placer leerte compañero.
 

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