Veo Mari Luz que eres una gran conocedora de los clásicos, especialmente de Garcilaso de la Vega (1501-1536). El poeta toledano, junto con su amigo Juan Boscán iniciaron una verdadera revolución en la métrica castellana al introducir definitivamente los metros italianos, de forma magistral, en nuestra lengua. Te dejo con un buen momento, el de una parte con rima interna de su segunda égloga. También te mando un saludo muy cordial. Luis
SALICIO:
Albanio, si tu mal comunicaras
con otro que pensaras que tu pena
juzgaba como ajena, o qu’este fuego
nunca probó ni el juego peligroso
de que tú estás quejoso, yo confieso
que fuera bueno aqueso que ora haces;
mas si tú me deshaces con tus quejas,
¿por qué agora me dejas como a estraño,
sin dar daqueste daño fin al cuento?
¿Piensas que tu tormento como nuevo
escucho, y que no pruebo por mi suerte
aquesta viva muerte en las entrañas?
Si ni con todas mañas o esperiencia
esta grave dolencia se deshecha,
al menos aprovecha, yo te digo,
para que de un amigo que adolesca
otro se condolesca, que ha llegado
de bien acuchillado a ser maestro.
Así que, pues te muestro abiertamente
que no estoy inocente destos males,
que aun traigo las señales de las llagas,
no es bien que tú te hagas tan esquivo,
que mientras estás vivo, ser podría
que por alguna vía t’avisase,
o contigo llorase, que no es malo
tener al pie del palo quien se duela
del mal, y sin cautela t’aconseje.