ARIEL TORRE Y MOLINO
Poeta que no puede vivir sin el portal
Una tarde sin dinero de más,
dos huevos fritos con salame,
música reggae, un café y un cigarro.
Se abre una ventana con la risa del viento,
las pantuflas, el sofá y la perfección;
nada más que placeres simples
subliman mi alma, mi estomago y mis pies.
Simple de lo simple que es;
creo y vuelve mi fe en lo superior
éxtasis ligero bien cómodo;
ahora mismo bajo para volver a mi,
después de terminar
mi sándwich de huevo frito y salame
en la marraqueta crujiente.
dos huevos fritos con salame,
música reggae, un café y un cigarro.
Se abre una ventana con la risa del viento,
las pantuflas, el sofá y la perfección;
nada más que placeres simples
subliman mi alma, mi estomago y mis pies.
Simple de lo simple que es;
creo y vuelve mi fe en lo superior
éxtasis ligero bien cómodo;
ahora mismo bajo para volver a mi,
después de terminar
mi sándwich de huevo frito y salame
en la marraqueta crujiente.