Mujer Sin Alma
Poeta recién llegado
Una mujer sin alma camina por las calles, busca en cada rostro la semejanza exacta de quien le robo el canto y le arrebato los sueños. No llora, sus lágrimas se vistieron de seda y se hicieron mariposas. No sonríe, porque hace mucho tiempo su sonrisa es una quimera que nadie sabe si existe siquiera. A todos les sigue los pasos, quizás por el perfume a rosas frescas que trae la primavera, quizás porque en cada uno de los viajeros hay algo de ese amor que no encuentra. Se detiene, mira sus manos, en ellas una cajita de cristal, yo pudiera decir que es la cajita perfecta. No podría decir cuanto significa para ella, pero yo que la veo día con día se que dentro de su cuerpo ya no habita su alma, y en esa cajita de cristal perfecta, lleva guardada un alma que no es la de ella.