Ziler
Poeta recién llegado
Otra vez me lancé a tus ojos
y las heridas se abrieron de par en par.
Otra vez te desnudé el cuerpo
y terminé arropando mi soledad.
De nuevo el tacto palpó tu piel
y recordé por qué te escribo.
Otra vez te despediste en secreto
y supe que no puedo amarrarte a mis brazos.
Mis deseos te frustraron,
y decidiste priorizar la cama y abandonar el corazón.
Le dije que la extrañaba con todos los silencios que tenía,
y claramente no los pudo escuchar.
Quiero que dejes de aparecerte de repente y sigas tu camino de placer
o, si decides quedarte en este laberinto de faunos sin domesticar,
lo hagas sin perdón.
y las heridas se abrieron de par en par.
Otra vez te desnudé el cuerpo
y terminé arropando mi soledad.
De nuevo el tacto palpó tu piel
y recordé por qué te escribo.
Otra vez te despediste en secreto
y supe que no puedo amarrarte a mis brazos.
Mis deseos te frustraron,
y decidiste priorizar la cama y abandonar el corazón.
Le dije que la extrañaba con todos los silencios que tenía,
y claramente no los pudo escuchar.
Quiero que dejes de aparecerte de repente y sigas tu camino de placer
o, si decides quedarte en este laberinto de faunos sin domesticar,
lo hagas sin perdón.
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