• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Sobre el alma...

Todavía
no he podido constatar
la verdad del temblor,
sin embargo
lo siento en la realeza de la luna.
En la cúspide erguida
de la sumisión hacia tu cuello
que se derrama sublime
sobre el alma.
¿Qué esquina de plata
sostiene tu cordura?
¿Qué algodón
amortigua en tu ventana
que me aloja tan sonámbula
de sueños,
y me arropa
en la razón de mi constancia?.
Amanece
en la noción de tu presagio
ése, que vaticinó nuestro secuestro,
amontona las deidades de la aurora,
se adormece en el calvario de los dioses
y se complace en beber de mis caricias.

Bellos versos de amor, donde muestras tu dulce sentir y la sensibilidad de tu alma.

un placer leerte bella amiga.
 
cuánta sensibilidad transmite... Hermoso, Ludmila, una delicia... me encantó, muchas gracias

Un abrazo
 
Todavía
no he podido constatar
la verdad del temblor,
sin embargo
lo siento en la realeza de la luna.
En la cúspide erguida
de la sumisión hacia tu cuello
que se derrama sublime
sobre el alma.
¿Qué esquina de plata
sostiene tu cordura?
¿Qué algodón
amortigua en tu ventana
que me aloja tan sonámbula
de sueños,
y me arropa
en la razón de mi constancia?.
Amanece
en la noción de tu presagio
ése, que vaticinó nuestro secuestro,
amontona las deidades de la aurora,
se adormece en el calvario de los dioses
y se complace en beber de mis caricias.
Solo calidad en el decir. De pronto me pierdo en tu verbo y busco para
encontrar la razón que te hace plasmar tan bello y llego a la conclusión que
nada más es tu esencia bendita.
Gusto grande leerte, Ludmila, admirándote siempre, amiga. Un abrazo
.
 
Todavía
no he podido constatar
la verdad del temblor,
sin embargo
lo siento en la realeza de la luna.
En la cúspide erguida
de la sumisión hacia tu cuello
que se derrama sublime
sobre el alma.
¿Qué esquina de plata
sostiene tu cordura?
¿Qué algodón
amortigua en tu ventana
que me aloja tan sonámbula
de sueños,
y me arropa
en la razón de mi constancia?.
Amanece
en la noción de tu presagio
ése, que vaticinó nuestro secuestro,
amontona las deidades de la aurora,
se adormece en el calvario de los dioses
y se complace en beber de mis caricias.
Mi querdida Lud, tu poema posee la belleza del firmamento.
Sublime pluma la tuya amiga.
Cariñosy todos mis reconocimientos.
Remuacs:)
 
Todavía
no he podido constatar
la verdad del temblor,
sin embargo
lo siento en la realeza de la luna.
En la cúspide erguida
de la sumisión hacia tu cuello
que se derrama sublime
sobre el alma.
¿Qué esquina de plata
sostiene tu cordura?
¿Qué algodón
amortigua en tu ventana
que me aloja tan sonámbula
de sueños,
y me arropa
en la razón de mi constancia?.
Amanece
en la noción de tu presagio
ése, que vaticinó nuestro secuestro,
amontona las deidades de la aurora,
se adormece en el calvario de los dioses
y se complace en beber de mis caricias.


Y envuelven sutilmente esos versos donde el regocijo colma. Temblores inesperados chocan de costado empotrando con surrealismo los espejos de esa copa que se consume con el alma.
Felicidades

Uqbar
 
Mi querida amiga Ludmila,
dichosa maquina que no me deja darte reputación..:::triste:::.
Me ha gustado mucho el poema, escribes sensacional mi estrella argentina.
Me he tomado 2 días de vacaciones, mas tiempo para disfrutar de vosotros, la poesía, el ajedrez, la familia:::hug:::.
Extasis es para mi corazón bohemio el navegar entre estos versos sublimes.
 
Con razón, alguien me dijo no ha mucho que eras la diva del surrealismo en MP. Es para leer y releer, tu mundo profético se imbuye sin aristas en esta perla, pero es difícil extraer el aguijón que lleva inoculándole, no ya ningún veneno, sino seguro la vacuna que induce tu catarsis.
¿Qué algodón
amortigua en tu ventana
que me aloja tan sonámbula
de sueños,
y me arropa
en la razón de mi constancia?.

Veo a alguien adormecido en las estructuras sociales, soslayando y remirando, a la una y a la otra, la caída al vacío, mientras sabe que el algodón de su perdón le inhibe de la muerte tras la caída.
Es un diálogo con el otro yo, el alma, el ser despreciable que no responde más que la voz airada de la conciencia, siempre en el ánimo de coartar y cohibir las riendas de la libertad. Interlocución directa, preguntas, como siempre, sin las respuestas del elevado ser que nos habita. Como creyéndose Dios.
Algo así creo que recoges en el final del poema. Un alma, un algo tan engreído como para recoger nuestras caricias, bebérselas complacida, creerse tanto como otro dios de los que hacen vera y crucificados bordean el calvario. No el alma, que es triunfal y respira complacida por nuestros pulmones, ni sacrificada por las religiones, que no la cuestionan, ni por los dioses de una u otra creencia, pero con todos los parabienes con que el ser humano se digne complacerla. Ávida de ti.
amontona las deidades de la aurora,

Un abrazo, Ludmila, es un texto realmente complejo y afanoso de trabajar, pero vale la pena hundirse en él, en el alma de tu poema.
 
Mi querida amiga Ludmila,
dichosa maquina que no me deja darte reputación..:::triste:::.
Me ha gustado mucho el poema, escribes sensacional mi estrella argentina.
Me he tomado 2 días de vacaciones, mas tiempo para disfrutar de vosotros, la poesía, el ajedrez, la familia:::hug:::.
Extasis es para mi corazón bohemio el navegar entre estos versos sublimes.
Gracias Tribu, tus comentarios, siempre son elogios para mi, mis cariños.
 
Con razón, alguien me dijo no ha mucho que eras la diva del surrealismo en MP. Es para leer y releer, tu mundo profético se imbuye sin aristas en esta perla, pero es difícil extraer el aguijón que lleva inoculándole, no ya ningún veneno, sino seguro la vacuna que induce tu catarsis.
¿Qué algodón
amortigua en tu ventana
que me aloja tan sonámbula
de sueños,
y me arropa
en la razón de mi constancia?.

Veo a alguien adormecido en las estructuras sociales, soslayando y remirando, a la una y a la otra, la caída al vacío, mientras sabe que el algodón de su perdón le inhibe de la muerte tras la caída.
Es un diálogo con el otro yo, el alma, el ser despreciable que no responde más que la voz airada de la conciencia, siempre en el ánimo de coartar y cohibir las riendas de la libertad. Interlocución directa, preguntas, como siempre, sin las respuestas del elevado ser que nos habita. Como creyéndose Dios.
Algo así creo que recoges en el final del poema. Un alma, un algo tan engreído como para recoger nuestras caricias, bebérselas complacida, creerse tanto como otro dios de los que hacen vera y crucificados bordean el calvario. No el alma, que es triunfal y respira complacida por nuestros pulmones, ni sacrificada por las religiones, que no la cuestionan, ni por los dioses de una u otra creencia, pero con todos los parabienes con que el ser humano se digne complacerla. Ávida de ti.
amontona las deidades de la aurora,

Un abrazo, Ludmila, es un texto realmente complejo y afanoso de trabajar, pero vale la pena hundirse en él, en el alma de tu poema.
Gracias Pablo, como siempre tus comentarios son exquisitos. Transparencias esquivas que tú las desbaratas. Mis respetos.
 
Todavía
no he podido constatar
la verdad del temblor,
sin embargo
lo siento en la realeza de la luna.
En la cúspide erguida
de la sumisión hacia tu cuello
que se derrama sublime
sobre el alma.
¿Qué esquina de plata
sostiene tu cordura?
¿Qué algodón
amortigua en tu ventana
que me aloja tan sonámbula
de sueños,
y me arropa
en la razón de mi constancia?.
Amanece
en la noción de tu presagio
ése, que vaticinó nuestro secuestro,
amontona las deidades de la aurora,
se adormece en el calvario de los dioses
y se complace en beber de mis caricias.

Este poema es una muestra de que hay cada vez un mayor dominio de tu estilo en el manejo del lenguaje para crear poesia. Un gusto leerte.
 
Una lindura.

Que grato visitar tu inspiración
y soñar con las imágenes que pintan
tus letras
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba