Sobremesa con aditivos.

Alonso Vicent

Poeta veterano en el portal
Juro que intenté mantener una relación a distancia
(fui seminarista),
pero Dios no tenía cobertura.
Te aseguro que siempre procuro estar tranquilo,
pero el médico sustituto del que cubrió la baja del mío
dice que tengo la tensión por las nubes.
Yo creía que eso se curaba con un "danacol";
pero resulta que esa leche es para el colesterol
u otros menesteres.
No sé si decirte que soy bastante fiel
porque podrías aprovecharte;
tampoco te diré que nací en Mongolia
porque los amigos
(poco amigos)
hacen bromas que no me gustan.
Pero sí puedo decirte que no cuentes conmigo
(aunque puedes contar),
que yo suelo sumergirme en mundos extraños
(quizás sean los tuyos),
que la lluvia y el frío me hacen bien
porque tengo mucha leña
y una ladera que no inunda mis perspectivas.
¿Gafas?, solo para leer en la cama
con un flexo solar amarillo de…
¡coño!, ahora no recuerdo cómo se llama
esa gran tienda sueca.
Te aseguro que mi memoria es intransitiva
(a veces),
que mi ilusión es como el silencio:
sorda, propia, con atenuantes y sin alevosía.
Duermen cuatro gatos alrededor de una estufa,
y yo acabo de merendar. Voy a tomar un café.
Son las cinco de la tarde,
aunque el sustituto de otro sustituto
que decía que era mi médico
(ya te dije)
no me lo aconseja.
Pero bueno, tampoco creo que sea relevante
¡Qué bien huele y sabe!
...Y ya, con el cuerpo servido,
me da por escribir cuatro letras más
Serán argumentos, percances
u otro poema
para mañana o pasado.
 
Juro que intenté mantener una relación a distancia
(fui seminarista),
pero Dios no tenía cobertura.
Te aseguro que siempre procuro estar tranquilo,
pero el médico sustituto del que cubrió la baja del mío
dice que tengo la tensión por las nubes.
Yo creía que eso se curaba con un "danacol";
pero resulta que esa leche es para el colesterol
u otros menesteres.
No sé si decirte que soy bastante fiel
porque podrías aprovecharte;
tampoco te diré que nací en Mongolia
porque los amigos
(poco amigos)
hacen bromas que no me gustan.
Pero sí puedo decirte que no cuentes conmigo
(aunque puedes contar),
que yo suelo sumergirme en mundos extraños
(quizás sean los tuyos),
que la lluvia y el frío me hacen bien
porque tengo mucha leña
y una ladera que no inunda mis perspectivas.
¿Gafas?, solo para leer en la cama
con un flexo solar amarillo de…
¡coño!, ahora no recuerdo cómo se llama
esa gran tienda sueca.
Te aseguro que mi memoria es intransitiva
(a veces),
que mi ilusión es como el silencio:
sorda, propia, con atenuantes y sin alevosía.
Duermen cuatro gatos alrededor de una estufa,
y yo acabo de merendar. Voy a tomar un café.
Son las cinco de la tarde,
aunque el sustituto de otro sustituto
que decía que era mi médico
(ya te dije)
no me lo aconseja.
Pero bueno, tampoco creo que sea relevante
¡Qué bien huele y sabe!
...Y ya, con el cuerpo servido,
me da por escribir cuatro letras más
Serán argumentos, percances
u otro poema
para mañana o pasado.
Pero sí puedo decirte que no cuentes conmigo
(aunque puedes contar),
que yo suelo sumergirme en mundos extraños
(quizás sean los tuyos),
que la lluvia y el frío me hacen bien
porque tengo mucha leña
Buen poema Alonso
y una ladera que no inunda mis perspectivas.
 
Es que Dios se quedó en el teléfono con cable y el pop-rock de los 80 :rolleyes:... y sí, lo de los médicos de la seguridad social cada día va peor, la mía de cabecera, que es majísima, también está de baja (hasta que no vuelva no me pongo enfermo, jeje). Lo de sumergirse en mundos extraños, qué te puedo decir, Alonso, yo creo que nunca he salido de ellos :D, pero lo de la lluvia y el frío, con moderación, que la calefacción sale muy cara y ya no tengo chimenea. Esa ilusión tuya me gusta, y las gatas ya están durmiendo también...
Un placer recorrer tus letras, argumentos y percances, ciertamente con un buen café se "conexionan" y se llevan mejor :). Un abrazote amigo.
 
Pero sí puedo decirte que no cuentes conmigo
(aunque puedes contar),
que yo suelo sumergirme en mundos extraños
(quizás sean los tuyos),
que la lluvia y el frío me hacen bien
porque tengo mucha leña
Buen poema Alonso
y una ladera que no inunda mis perspectivas.
Muchas gracias, José, por llegar a este hogar de letras y leña en el que se siguen agradeciendo una merienda y un buen café... con aditivos.
Un abrazo a la espera de que se sequen los campos... qué ayer llovió.
 
Es que Dios se quedó en el teléfono con cable y el pop-rock de los 80 :rolleyes:... y sí, lo de los médicos de la seguridad social cada día va peor, la mía de cabecera, que es majísima, también está de baja (hasta que no vuelva no me pongo enfermo, jeje). Lo de sumergirse en mundos extraños, qué te puedo decir, Alonso, yo creo que nunca he salido de ellos :D, pero lo de la lluvia y el frío, con moderación, que la calefacción sale muy cara y ya no tengo chimenea. Esa ilusión tuya me gusta, y las gatas ya están durmiendo también...
Un placer recorrer tus letras, argumentos y percances, ciertamente con un buen café se "conexionan" y se llevan mejor :). Un abrazote amigo.
Je, je, lo de los mundos extraños creo que es nuestro estado natural... O igual es que lo extraños son los demás... En mi caso anda el asunto aceptado, los médicos desconocidos, los amigos comprensivos y los gatos como un peso que admito cuando llegó a la cama y se acuestan a un lado y otro, y encima. Claro que es comprensible, porque yo no me muevo en toda la noche... y ellos/ellas lo saben.
Tomando un carajillo en Bétera me encuentro, a la espera de que los campos se sequen para empezar a laborar
Un enorme abrazo, Luis, hasta la capital del resto de España; aquí el argumento es más campestre.
 
Juro que intenté mantener una relación a distancia
(fui seminarista),
pero Dios no tenía cobertura.
Te aseguro que siempre procuro estar tranquilo,
pero el médico sustituto del que cubrió la baja del mío
dice que tengo la tensión por las nubes.
Yo creía que eso se curaba con un "danacol";
pero resulta que esa leche es para el colesterol
u otros menesteres.
No sé si decirte que soy bastante fiel
porque podrías aprovecharte;
tampoco te diré que nací en Mongolia
porque los amigos
(poco amigos)
hacen bromas que no me gustan.
Pero sí puedo decirte que no cuentes conmigo
(aunque puedes contar),
que yo suelo sumergirme en mundos extraños
(quizás sean los tuyos),
que la lluvia y el frío me hacen bien
porque tengo mucha leña
y una ladera que no inunda mis perspectivas.
¿Gafas?, solo para leer en la cama
con un flexo solar amarillo de…
¡coño!, ahora no recuerdo cómo se llama
esa gran tienda sueca.
Te aseguro que mi memoria es intransitiva
(a veces),
que mi ilusión es como el silencio:
sorda, propia, con atenuantes y sin alevosía.
Duermen cuatro gatos alrededor de una estufa,
y yo acabo de merendar. Voy a tomar un café.
Son las cinco de la tarde,
aunque el sustituto de otro sustituto
que decía que era mi médico
(ya te dije)
no me lo aconseja.
Pero bueno, tampoco creo que sea relevante
¡Qué bien huele y sabe!
...Y ya, con el cuerpo servido,
me da por escribir cuatro letras más
Serán argumentos, percances
u otro poema
para mañana o pasado.
Deberías agradecer a dios por levantar un Ikea justo delante de tus ojos:(
Un abrazo, Alonso.
 
Juro que intenté mantener una relación a distancia
(fui seminarista),
pero Dios no tenía cobertura.
Te aseguro que siempre procuro estar tranquilo,
pero el médico sustituto del que cubrió la baja del mío
dice que tengo la tensión por las nubes.
Yo creía que eso se curaba con un "danacol";
pero resulta que esa leche es para el colesterol
u otros menesteres.
No sé si decirte que soy bastante fiel
porque podrías aprovecharte;
tampoco te diré que nací en Mongolia
porque los amigos
(poco amigos)
hacen bromas que no me gustan.
Pero sí puedo decirte que no cuentes conmigo
(aunque puedes contar),
que yo suelo sumergirme en mundos extraños
(quizás sean los tuyos),
que la lluvia y el frío me hacen bien
porque tengo mucha leña
y una ladera que no inunda mis perspectivas.
¿Gafas?, solo para leer en la cama
con un flexo solar amarillo de…
¡coño!, ahora no recuerdo cómo se llama
esa gran tienda sueca.
Te aseguro que mi memoria es intransitiva
(a veces),
que mi ilusión es como el silencio:
sorda, propia, con atenuantes y sin alevosía.
Duermen cuatro gatos alrededor de una estufa,
y yo acabo de merendar. Voy a tomar un café.
Son las cinco de la tarde,
aunque el sustituto de otro sustituto
que decía que era mi médico
(ya te dije)
no me lo aconseja.
Pero bueno, tampoco creo que sea relevante
¡Qué bien huele y sabe!
...Y ya, con el cuerpo servido,
me da por escribir cuatro letras más
Serán argumentos, percances
u otro poema
para mañana o pasado.


Jajajaja eso si el sustituto del otro sustituto de tu médico no te lo aconseja, aunque yo pediría la receta que soy dado a perder la cabeza y a no acordarme si me prohibió la cerveza.
Me gusta esa ilusión tuya, sorda y propia llevada con un buen café...y al que no le guste, que arree...
Un abrazo mi buen Alonso
 
Juro que intenté mantener una relación a distancia
(fui seminarista),
pero Dios no tenía cobertura.
Te aseguro que siempre procuro estar tranquilo,
pero el médico sustituto del que cubrió la baja del mío
dice que tengo la tensión por las nubes.
Yo creía que eso se curaba con un "danacol";
pero resulta que esa leche es para el colesterol
u otros menesteres.
No sé si decirte que soy bastante fiel
porque podrías aprovecharte;
tampoco te diré que nací en Mongolia
porque los amigos
(poco amigos)
hacen bromas que no me gustan.
Pero sí puedo decirte que no cuentes conmigo
(aunque puedes contar),
que yo suelo sumergirme en mundos extraños
(quizás sean los tuyos),
que la lluvia y el frío me hacen bien
porque tengo mucha leña
y una ladera que no inunda mis perspectivas.
¿Gafas?, solo para leer en la cama
con un flexo solar amarillo de…
¡coño!, ahora no recuerdo cómo se llama
esa gran tienda sueca.
Te aseguro que mi memoria es intransitiva
(a veces),
que mi ilusión es como el silencio:
sorda, propia, con atenuantes y sin alevosía.
Duermen cuatro gatos alrededor de una estufa,
y yo acabo de merendar. Voy a tomar un café.
Son las cinco de la tarde,
aunque el sustituto de otro sustituto
que decía que era mi médico
(ya te dije)
no me lo aconseja.
Pero bueno, tampoco creo que sea relevante
¡Qué bien huele y sabe!
...Y ya, con el cuerpo servido,
me da por escribir cuatro letras más
Serán argumentos, percances
u otro poema
para mañana o pasado.
Hay cosas que pasan y otras que no. No es lo peor que te diga el médico sustituto del sustituto que tienes la tensión alta, lo peor que está a punto de llegar, es que no tendrás médico, ni sustituto, ni sustituto del sustituto. Quizás Dios esté comunicando, o descanse, o después de querer echarle de tantos sitios, de motu proprio se haya ido. Tal vez el sol deje de alumbrar y el flexo solar ya no funcione.
Pero aún nos quedarán ganas de leer poesía.
Un abrazo.
 
Juro que intenté mantener una relación a distancia
(fui seminarista),
pero Dios no tenía cobertura.
Te aseguro que siempre procuro estar tranquilo,
pero el médico sustituto del que cubrió la baja del mío
dice que tengo la tensión por las nubes.
Yo creía que eso se curaba con un "danacol";
pero resulta que esa leche es para el colesterol
u otros menesteres.
No sé si decirte que soy bastante fiel
porque podrías aprovecharte;
tampoco te diré que nací en Mongolia
porque los amigos
(poco amigos)
hacen bromas que no me gustan.
Pero sí puedo decirte que no cuentes conmigo
(aunque puedes contar),
que yo suelo sumergirme en mundos extraños
(quizás sean los tuyos),
que la lluvia y el frío me hacen bien
porque tengo mucha leña
y una ladera que no inunda mis perspectivas.
¿Gafas?, solo para leer en la cama
con un flexo solar amarillo de…
¡coño!, ahora no recuerdo cómo se llama
esa gran tienda sueca.
Te aseguro que mi memoria es intransitiva
(a veces),
que mi ilusión es como el silencio:
sorda, propia, con atenuantes y sin alevosía.
Duermen cuatro gatos alrededor de una estufa,
y yo acabo de merendar. Voy a tomar un café.
Son las cinco de la tarde,
aunque el sustituto de otro sustituto
que decía que era mi médico
(ya te dije)
no me lo aconseja.
Pero bueno, tampoco creo que sea relevante
¡Qué bien huele y sabe!
...Y ya, con el cuerpo servido,
me da por escribir cuatro letras más
Serán argumentos, percances
u otro poema
para mañana o pasado.
Un bonito poema! Al leerlo, sentí que me perdía en senderos realistas y poéticos al mismo tiempo...
Me encantó! Muchas gracias por compartirlo...
 
Jajajaja eso si el sustituto del otro sustituto de tu médico no te lo aconseja, aunque yo pediría la receta que soy dado a perder la cabeza y a no acordarme si me prohibió la cerveza.
Me gusta esa ilusión tuya, sorda y propia llevada con un buen café...y al que no le guste, que arree...
Un abrazo mi buen Alonso
Así andamos, Luis, toreando los juicios y los perjuicios para "tirar palante". Seguiremos con los carajillos hasta que otro sustituto nos lo prohíba.
Un abrazote, compañero, y a cenar entre horas.
 
Hay cosas que pasan y otras que no. No es lo peor que te diga el médico sustituto del sustituto que tienes la tensión alta, lo peor que está a punto de llegar, es que no tendrás médico, ni sustituto, ni sustituto del sustituto. Quizás Dios esté comunicando, o descanse, o después de querer echarle de tantos sitios, de motu proprio se haya ido. Tal vez el sol deje de alumbrar y el flexo solar ya no funcione.
Pero aún nos quedarán ganas de leer poesía.
Un abrazo.
Ahí le has dado Luis. Todo es subjetivo y a ciertas edades los hábitos hacen al monje. Al menos jóvenes ya no vamos a morir.
Un abrazo, poeta y prosista de estos tiempos que nos ocupan.
 
Un bonito poema! Al leerlo, sentí que me perdía en senderos realistas y poéticos al mismo tiempo...
Me encantó! Muchas gracias por compartirlo...
Muchas gracias, Zulma, por llegar hasta estas horas en que el bolígrafo se embala. Qué bien sienta un café y un rato para expresarse.
Un abrazo... junto al agradecimiento.
 
Juro que intenté mantener una relación a distancia
(fui seminarista),
pero Dios no tenía cobertura.
Te aseguro que siempre procuro estar tranquilo,
pero el médico sustituto del que cubrió la baja del mío
dice que tengo la tensión por las nubes.
Yo creía que eso se curaba con un "danacol";
pero resulta que esa leche es para el colesterol
u otros menesteres.
No sé si decirte que soy bastante fiel
porque podrías aprovecharte;
tampoco te diré que nací en Mongolia
porque los amigos
(poco amigos)
hacen bromas que no me gustan.
Pero sí puedo decirte que no cuentes conmigo
(aunque puedes contar),
que yo suelo sumergirme en mundos extraños
(quizás sean los tuyos),
que la lluvia y el frío me hacen bien
porque tengo mucha leña
y una ladera que no inunda mis perspectivas.
¿Gafas?, solo para leer en la cama
con un flexo solar amarillo de…
¡coño!, ahora no recuerdo cómo se llama
esa gran tienda sueca.
Te aseguro que mi memoria es intransitiva
(a veces),
que mi ilusión es como el silencio:
sorda, propia, con atenuantes y sin alevosía.
Duermen cuatro gatos alrededor de una estufa,
y yo acabo de merendar. Voy a tomar un café.
Son las cinco de la tarde,
aunque el sustituto de otro sustituto
que decía que era mi médico
(ya te dije)
no me lo aconseja.
Pero bueno, tampoco creo que sea relevante
¡Qué bien huele y sabe!
...Y ya, con el cuerpo servido,
me da por escribir cuatro letras más
Serán argumentos, percances
u otro poema
para mañana o pasado.
Nada como un buen café a su hora... (he hecho lo propio). Letras de templanza y siembra, Poeta. A pedir de boca.
Qué bueno, Alonso.
Por si estas por tus montañas... Hasta allá un fuerte abrazo, besos
 
Nada como un buen café a su hora... (he hecho lo propio). Letras de templanza y siembra, Poeta. A pedir de boca.
Qué bueno, Alonso.
Por si estas por tus montañas... Hasta allá un fuerte abrazo, besos
De almorzar venimos, del pueblo, con café bien servido y un chupitín de ron. De momento seguimos en la casa de otoños e inviernos... y en el patio de abajo hay misa. Pondré en marcha la motosierra más tarde, que no quiero molestar a los dioses.
Mil gracias, Ro, que son las que tú tienes.
 
Juro que intenté mantener una relación a distancia
(fui seminarista),
pero Dios no tenía cobertura.
Te aseguro que siempre procuro estar tranquilo,
pero el médico sustituto del que cubrió la baja del mío
dice que tengo la tensión por las nubes.
Yo creía que eso se curaba con un "danacol";
pero resulta que esa leche es para el colesterol
u otros menesteres.
No sé si decirte que soy bastante fiel
porque podrías aprovecharte;
tampoco te diré que nací en Mongolia
porque los amigos
(poco amigos)
hacen bromas que no me gustan.
Pero sí puedo decirte que no cuentes conmigo
(aunque puedes contar),
que yo suelo sumergirme en mundos extraños
(quizás sean los tuyos),
que la lluvia y el frío me hacen bien
porque tengo mucha leña
y una ladera que no inunda mis perspectivas.
¿Gafas?, solo para leer en la cama
con un flexo solar amarillo de…
¡coño!, ahora no recuerdo cómo se llama
esa gran tienda sueca.
Te aseguro que mi memoria es intransitiva
(a veces),
que mi ilusión es como el silencio:
sorda, propia, con atenuantes y sin alevosía.
Duermen cuatro gatos alrededor de una estufa,
y yo acabo de merendar. Voy a tomar un café.
Son las cinco de la tarde,
aunque el sustituto de otro sustituto
que decía que era mi médico
(ya te dije)
no me lo aconseja.
Pero bueno, tampoco creo que sea relevante
¡Qué bien huele y sabe!
...Y ya, con el cuerpo servido,
me da por escribir cuatro letras más
Serán argumentos, percances
u otro poema
para mañana o pasado.
Mientras leía tenía una amplia sonrisa...me gustó mucho ese sentido del humor/sarcasmo/ironía que encierra tus letras, sin tomar en cuenta los posibles achaques porque eso es otro cuento :) Grato estar tu en espacio, un abrazo A.
 
Mientras leía tenía una amplia sonrisa...me gustó mucho ese sentido del humor/sarcasmo/ironía que encierra tus letras, sin tomar en cuenta los posibles achaques porque eso es otro cuento :) Grato estar tu en espacio, un abrazo A.
Pese a los pequeños achaques, el humor que no falte. Y que no nos quiten esos momentos de disfrute entre letras, almuerzos, meriendas u otros argumentos positivos.
Un gran abrazo, Bristy, y mil gracias por estar.
 
Juro que intenté mantener una relación a distancia
(fui seminarista),
pero Dios no tenía cobertura.
Te aseguro que siempre procuro estar tranquilo,
pero el médico sustituto del que cubrió la baja del mío
dice que tengo la tensión por las nubes.
Yo creía que eso se curaba con un "danacol";
pero resulta que esa leche es para el colesterol
u otros menesteres.
No sé si decirte que soy bastante fiel
porque podrías aprovecharte;
tampoco te diré que nací en Mongolia
porque los amigos
(poco amigos)
hacen bromas que no me gustan.
Pero sí puedo decirte que no cuentes conmigo
(aunque puedes contar),
que yo suelo sumergirme en mundos extraños
(quizás sean los tuyos),
que la lluvia y el frío me hacen bien
porque tengo mucha leña
y una ladera que no inunda mis perspectivas.
¿Gafas?, solo para leer en la cama
con un flexo solar amarillo de…
¡coño!, ahora no recuerdo cómo se llama
esa gran tienda sueca.
Te aseguro que mi memoria es intransitiva
(a veces),
que mi ilusión es como el silencio:
sorda, propia, con atenuantes y sin alevosía.
Duermen cuatro gatos alrededor de una estufa,
y yo acabo de merendar. Voy a tomar un café.
Son las cinco de la tarde,
aunque el sustituto de otro sustituto
que decía que era mi médico
(ya te dije)
no me lo aconseja.
Pero bueno, tampoco creo que sea relevante
¡Qué bien huele y sabe!
...Y ya, con el cuerpo servido,
me da por escribir cuatro letras más
Serán argumentos, percances
u otro poema
para mañana o pasado.
Nada.... a vivir, que son cuatro días.
Mucha paz transmite este poema, Alonso, aunque es una pena que no consumaras esa relación a distancia, !maldita cobertura!;)
Me ha hecho mucha gracia una respuesta tuya a un comentario.... Al menos jóvenes ya no vamos a morir.... jajajaja, genial. :p
Por cierto, para mi una sobremesa sin aditivos es como una feria sin tiovivos.
Un fuerte abrazo.... y gratas sobremesas.
Javier
 
Nada.... a vivir, que son cuatro días.
Mucha paz transmite este poema, Alonso, aunque es una pena que no consumaras esa relación a distancia, !maldita cobertura!;)
Me ha hecho mucha gracia una respuesta tuya a un comentario.... Al menos jóvenes ya no vamos a morir.... jajajaja, genial. :p
Por cierto, para mi una sobremesa sin aditivos es como una feria sin tiovivos.
Un fuerte abrazo.... y gratas sobremesas.
Javier
Je, je. Sigo viviendo al lado de la iglesia, es más, mi casa es parte de un antiguo convento. Seguimos llevándonos bien con las divinidades. Eso sí, la motosierra no la puedo poner en marcha en horario de misas, je, je.
Con carajillo de sobremesa vuelvo al poema y a mandarte un saludote-abrazote, Javier, junto a mí enorme agradecimiento.
 
Juro que intenté mantener una relación a distancia
(fui seminarista),
pero Dios no tenía cobertura.
Te aseguro que siempre procuro estar tranquilo,
pero el médico sustituto del que cubrió la baja del mío
dice que tengo la tensión por las nubes.
Yo creía que eso se curaba con un "danacol";
pero resulta que esa leche es para el colesterol
u otros menesteres.
No sé si decirte que soy bastante fiel
porque podrías aprovecharte;
tampoco te diré que nací en Mongolia
porque los amigos
(poco amigos)
hacen bromas que no me gustan.
Pero sí puedo decirte que no cuentes conmigo
(aunque puedes contar),
que yo suelo sumergirme en mundos extraños
(quizás sean los tuyos),
que la lluvia y el frío me hacen bien
porque tengo mucha leña
y una ladera que no inunda mis perspectivas.
¿Gafas?, solo para leer en la cama
con un flexo solar amarillo de…
¡coño!, ahora no recuerdo cómo se llama
esa gran tienda sueca.
Te aseguro que mi memoria es intransitiva
(a veces),
que mi ilusión es como el silencio:
sorda, propia, con atenuantes y sin alevosía.
Duermen cuatro gatos alrededor de una estufa,
y yo acabo de merendar. Voy a tomar un café.
Son las cinco de la tarde,
aunque el sustituto de otro sustituto
que decía que era mi médico
(ya te dije)
no me lo aconseja.
Pero bueno, tampoco creo que sea relevante
¡Qué bien huele y sabe!
...Y ya, con el cuerpo servido,
me da por escribir cuatro letras más
Serán argumentos, percances
u otro poema
para mañana o pasado.
Jajaja, nunca dejes de escribir mi entrañable Alonso, el mundo de la Escritura necesita de ti y tus lectores, entre los que tengo el honor de encontrarme, te necesitamos igualmente. Ayyy los médicos, hay que hacerles caso pero a nuestro cuerpo también por que él sabe mejor que nadie lo que te sienta bien y si te lo pide tu cuerpo pues adelante.
Encantada de dejarte la humilde huella de mi paso querido Alonso, un mogollón de besos llenos de admiración y de cariño....muááacksssss
 
Jajaja, nunca dejes de escribir mi entrañable Alonso, el mundo de la Escritura necesita de ti y tus lectores, entre los que tengo el honor de encontrarme, te necesitamos igualmente. Ayyy los médicos, hay que hacerles caso pero a nuestro cuerpo también por que él sabe mejor que nadie lo que te sienta bien y si te lo pide tu cuerpo pues adelante.
Encantada de dejarte la humilde huella de mi paso querido Alonso, un mogollón de besos llenos de admiración y de cariño....muááacksssss
Cuánta razón tienes, el cuerpo lo sabe... y ayuda a afrontar las tareas diarias, las urgentes y las inventadas.
Siempre es un placer leerte y recibir tus entrañables comentarios.
Un abrazote, Isabel, desde estas montañas, refugio de primaveras y veranos... jugando con la cobertura.
 

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