Sol Amargo

Darkness.cl

Poeta que no puede vivir sin el portal
A veces se coluden
todas las tempestades
para flanquear
los áticos deleznables
del silencio…

Dejándome este sol amargo
que me quema las dedos,
mientras estalla en llanto
mi garganta…

Se tambalea mi luz
en sus vértices acristalados
y en suelo abrupto
se me desangran los puentes
de los ríos rotos…

No hay asilo en la penumbra,
sólo un frío esculpido en el aire,
masticando furioso mi saliva,
dejándose escapar como halo fúnebre…

Un fiero desahogo
que me arruga las cicatrices,
tumba los bancos añiles,
marcándome a fuego
la sangre…

Su implacable estratagema
de enfática intromisión,
va tiñendo mi lengua
con su inexcusable aseveración…
 
Con bellísimas metáforas describes un lúgubre momento de tu vida...sin sol, sin luz Un abrazo, mi niña.
 
A veces se coluden
todas las tempestades
para flanquear
los áticos deleznables
del silencio…

Dejándome este sol amargo
que me quema las dedos,
mientras estalla en llanto
mi garganta…

Se tambalea mi luz
en sus vértices acristalados
y en suelo abrupto
se me desangran los puentes
de los ríos rotos…

No hay asilo en la penumbra,
sólo un frío esculpido en el aire,
masticando furioso mi saliva,
dejándose escapar como halo fúnebre…

Un fiero desahogo
que me arruga las cicatrices,
tumba los bancos añiles,
marcándome a fuego
la sangre…

Su implacable estratagema
de enfática intromisión,
va tiñendo mi lengua
con su inexcusable aseveración…

Todo lo que escribes me gusta amiga Nancy. Siempre es un placer acercarme a tu espacio y disfrutar con tu obra.
Un eterno abrazo
 
L
A veces se coluden
todas las tempestades
para flanquear
los áticos deleznables
del silencio…

Dejándome este sol amargo
que me quema las dedos,
mientras estalla en llanto
mi garganta…

Se tambalea mi luz
en sus vértices acristalados
y en suelo abrupto
se me desangran los puentes
de los ríos rotos…

No hay asilo en la penumbra,
sólo un frío esculpido en el aire,
masticando furioso mi saliva,
dejándose escapar como halo fúnebre…

Un fiero desahogo
que me arruga las cicatrices,
tumba los bancos añiles,
marcándome a fuego
la sangre…

Su implacable estratagema
de enfática intromisión,
va tiñendo mi lengua
con su inexcusable aseveración…

La metáfora en tu pluma se expresa hermosamente poetisa...
Muy bello el sonar de tus versos.
Saludos cordiales desde el nocturno de mi Prado!!!
 
A veces son necesarias las tormentas para despejar un cielo
nublado, tus letras son un grito de desesperanza. Te dejo
un beso cariñoso que se apriete en tus mejillas.
 
Última edición:
A veces se coluden
todas las tempestades
para flanquear
los áticos deleznables
del silencio…

Dejándome este sol amargo
que me quema las dedos,
mientras estalla en llanto
mi garganta…

Se tambalea mi luz
en sus vértices acristalados
y en suelo abrupto
se me desangran los puentes
de los ríos rotos…

No hay asilo en la penumbra,
sólo un frío esculpido en el aire,
masticando furioso mi saliva,
dejándose escapar como halo fúnebre…

Un fiero desahogo
que me arruga las cicatrices,
tumba los bancos añiles,
marcándome a fuego
la sangre…

Su implacable estratagema
de enfática intromisión,
va tiñendo mi lengua
con su inexcusable aseveración…

Bello poema con esa imágen tan bien lograda del sol amargo. Cada que te leo disfruto tus poemas, pero este quizá es uno de los que más me ha gustado. Mi saludo cordial.
 
El amor se esfuma entre las nubes grises de los sentimientos aprisionados en las imágenes que rondan el alma, maravilloso poema, saludos Alex
 
A veces se coluden
todas las tempestades
para flanquear
los áticos deleznables
del silencio…

Dejándome este sol amargo
que me quema las dedos,
mientras estalla en llanto
mi garganta…

Se tambalea mi luz
en sus vértices acristalados
y en suelo abrupto
se me desangran los puentes
de los ríos rotos…

No hay asilo en la penumbra,
sólo un frío esculpido en el aire,
masticando furioso mi saliva,
dejándose escapar como halo fúnebre…

Un fiero desahogo
que me arruga las cicatrices,
tumba los bancos añiles,
marcándome a fuego
la sangre…

Su implacable estratagema
de enfática intromisión,
va tiñendo mi lengua
con su inexcusable aseveración…

Muy descriptivo y lleno de sensaciones que salen del alma y se plasman con detalle. Un gusto leerte, saludos desde Colombia.
 
Esos momentos de desazòn que hacen paladear con màs gusto los maravillosos escenarios del amor.
Siempre deliciosas las pinceladas que cautivan certeras en la maravillosa amalgama de tus admirables metàforas.
Gracias por compertir tu creatividad.
mi saludo con afecto
 
A veces se coluden
todas las tempestades
para flanquear
los áticos deleznables
del silencio…

Dejándome este sol amargo
que me quema las dedos,
mientras estalla en llanto
mi garganta…

Se tambalea mi luz
en sus vértices acristalados
y en suelo abrupto
se me desangran los puentes
de los ríos rotos…

No hay asilo en la penumbra,
sólo un frío esculpido en el aire,
masticando furioso mi saliva,
dejándose escapar como halo fúnebre…

Un fiero desahogo
que me arruga las cicatrices,
tumba los bancos añiles,
marcándome a fuego
la sangre…

Su implacable estratagema
de enfática intromisión,
va tiñendo mi lengua
con su inexcusable aseveración…
Tristes versos nos compartes en esta bella obra, que salga de nuevo el sol para tus días...
Abrazotes marinos para ti querida Nancy.
¡Feliz semana!
 
A veces se coluden
todas las tempestades
para flanquear
los áticos deleznables
del silencio…

Dejándome este sol amargo
que me quema las dedos,
mientras estalla en llanto
mi garganta…

Se tambalea mi luz
en sus vértices acristalados
y en suelo abrupto
se me desangran los puentes
de los ríos rotos…

No hay asilo en la penumbra,
sólo un frío esculpido en el aire,
masticando furioso mi saliva,
dejándose escapar como halo fúnebre…

Un fiero desahogo
que me arruga las cicatrices,
tumba los bancos añiles,
marcándome a fuego
la sangre…

Su implacable estratagema
de enfática intromisión,
va tiñendo mi lengua
con su inexcusable aseveración…
Aún en la nostalgia tus letras relucen tal cual una caricia oportuna ante la guedeja de una lágrima....
Bella entonación de tu pluma querida Nancy!!!
Un abrazo grande
Camelia
 
A veces se coluden
todas las tempestades
para flanquear
los áticos deleznables
del silencio…

Dejándome este sol amargo
que me quema las dedos,
mientras estalla en llanto
mi garganta…

Se tambalea mi luz
en sus vértices acristalados
y en suelo abrupto
se me desangran los puentes
de los ríos rotos…

No hay asilo en la penumbra,
sólo un frío esculpido en el aire,
masticando furioso mi saliva,
dejándose escapar como halo fúnebre…

Un fiero desahogo
que me arruga las cicatrices,
tumba los bancos añiles,
marcándome a fuego
la sangre…

Su implacable estratagema
de enfática intromisión,
va tiñendo mi lengua
con su inexcusable aseveración…

A veces se coluden
todas las tempestades
para flanquear
los áticos deleznables
del silencio…

Dejándome este sol amargo
que me quema las dedos,
mientras estalla en llanto
mi garganta…

Se tambalea mi luz
en sus vértices acristalados
y en suelo abrupto
se me desangran los puentes
de los ríos rotos…

No hay asilo en la penumbra,
sólo un frío esculpido en el aire,
masticando furioso mi saliva,
dejándose escapar como halo fúnebre…

Un fiero desahogo
que me arruga las cicatrices,
tumba los bancos añiles,
marcándome a fuego
la sangre…

Su implacable estratagema
de enfática intromisión,
va tiñendo mi lengua
con su inexcusable aseveración…
El sol se hace amargo a veces, hasta en el color
Todo pasa y vuelve a su centro
Es un bello poema en metàforas muy finas
Muchas gracias, Nancy.
Que tengas una buena semana, amiga.
 
Placer dejar mi huellita en tus melancólicos versos. Te abrazo.

A veces se coluden
todas las tempestades
para flanquear
los áticos deleznables
del silencio…

Dejándome este sol amargo
que me quema las dedos,
mientras estalla en llanto
mi garganta…

Se tambalea mi luz
en sus vértices acristalados
y en suelo abrupto
se me desangran los puentes
de los ríos rotos…

No hay asilo en la penumbra,
sólo un frío esculpido en el aire,
masticando furioso mi saliva,
dejándose escapar como halo fúnebre…

Un fiero desahogo
que me arruga las cicatrices,
tumba los bancos añiles,
marcándome a fuego
la sangre…

Su implacable estratagema
de enfática intromisión,
va tiñendo mi lengua
con su inexcusable aseveración…
 
A veces se coluden
todas las tempestades
para flanquear
los áticos deleznables
del silencio…

Dejándome este sol amargo
que me quema las dedos,
mientras estalla en llanto
mi garganta…

Se tambalea mi luz
en sus vértices acristalados
y en suelo abrupto
se me desangran los puentes
de los ríos rotos…

No hay asilo en la penumbra,
sólo un frío esculpido en el aire,
masticando furioso mi saliva,
dejándose escapar como halo fúnebre…

Un fiero desahogo
que me arruga las cicatrices,
tumba los bancos añiles,
marcándome a fuego
la sangre…

Su implacable estratagema
de enfática intromisión,
va tiñendo mi lengua
con su inexcusable aseveración…
no siempre que brille será un momento de alegría, grato leerte mi bella
 
A veces se coluden
todas las tempestades
para flanquear
los áticos deleznables
del silencio…

Dejándome este sol amargo
que me quema las dedos,
mientras estalla en llanto
mi garganta…

Se tambalea mi luz
en sus vértices acristalados
y en suelo abrupto
se me desangran los puentes
de los ríos rotos…

No hay asilo en la penumbra,
sólo un frío esculpido en el aire,
masticando furioso mi saliva,
dejándose escapar como halo fúnebre…

Un fiero desahogo
que me arruga las cicatrices,
tumba los bancos añiles,
marcándome a fuego
la sangre…

Su implacable estratagema
de enfática intromisión,
va tiñendo mi lengua
con su inexcusable aseveración…
Instantes angostos que se sientan en un paisaje desolador, las formas
nadan como en chapoteo melancolico que se gesta desde el reposo
de unas ondas de sentimientos vertidos. excelente. saludos amables
de luzyabsenta
 
Esos momentos de desazòn que hacen paladear con màs gusto los maravillosos escenarios del amor.
Siempre deliciosas las pinceladas que cautivan certeras en la maravillosa amalgama de tus admirables metàforas.
Gracias por compertir tu creatividad.
mi saludo con afecto
Gracias a ti por tu generosa y constante cercanía querido amigo...
Te abrazo con todo mi cariño...
Nancy
 
A veces se coluden
todas las tempestades
para flanquear
los áticos deleznables
del silencio…

Dejándome este sol amargo
que me quema las dedos,
mientras estalla en llanto
mi garganta…

Se tambalea mi luz
en sus vértices acristalados
y en suelo abrupto
se me desangran los puentes
de los ríos rotos…

No hay asilo en la penumbra,
sólo un frío esculpido en el aire,
masticando furioso mi saliva,
dejándose escapar como halo fúnebre…

Un fiero desahogo
que me arruga las cicatrices,
tumba los bancos añiles,
marcándome a fuego
la sangre…

Su implacable estratagema
de enfática intromisión,
va tiñendo mi lengua
con su inexcusable aseveración…

El dolor logra esas imágenes que hacen sentir el desahogo de la sangre y el resultado es un bello poema que cautiva, un gusto pasar y disfrutarlo. Saludos y un gran abrazo.
 
A veces se coluden
todas las tempestades
para flanquear
los áticos deleznables
del silencio…

Dejándome este sol amargo
que me quema las dedos,
mientras estalla en llanto
mi garganta…

Se tambalea mi luz
en sus vértices acristalados
y en suelo abrupto
se me desangran los puentes
de los ríos rotos…

No hay asilo en la penumbra,
sólo un frío esculpido en el aire,
masticando furioso mi saliva,
dejándose escapar como halo fúnebre…

Un fiero desahogo
que me arruga las cicatrices,
tumba los bancos añiles,
marcándome a fuego
la sangre…

Su implacable estratagema
de enfática intromisión,
va tiñendo mi lengua
con su inexcusable aseveración…


Creo es la primera vez que encuentro melancolía tan marcada en tus versos Nancy, no por ello deja de ser estupenda tu inspiración.
Mi admiración siempre contigo.
 

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