A veces, con solo verte, afloran
versos que, como el sonido de tu voz,
tu risa y tus suspiros, me llenan de alegría.
Otras veces,
cuando menos lo pienso, la poesía fluye,
igual que la alegría cuando la luz del sol
invernal se asoma entre las nubes.
A veces no quiero escribir,
pero lo quiera o no, el ambiente del café y el cálido
brillo del sol me traen de vuelta la sensación de tus besos.
Fidel Guerra. Enero 18, 2025.
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