lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
A veces, sólo a veces,
el brillo, fenece,
una alfombra de cenizas
oculta sus fibras,
el aire se oxida.
A veces, sólo a veces,
escuchamos crujidos,
dolores silentes
que despiertan,
y en el alma aprietan.
A veces, sólo a veces,
no importa la muerte,
solo añoras el descanso
de un instante eterno.
A veces, sólo a veces.