ALMA GRANDE
Poeta que considera el portal su segunda casa
UN MODESTO HOMENAJE A MI AMIGO EL PROFESOR Y COMPOSITOR MEXICANO MARTIN URIETA.
Entre brindis y canciones,
en una tarde cualquiera
ufanos de sus emociones
dos amigos filosofaban
sobre ¿lo mejor que era?
Uno decía que habrá cosas
que nunca tendrán iguales,
mejor dicho sin paridad,
los símiles no son reales
y lo virtual, nunca verdad.
Algo podrá ser superior,
a lo mejor muy inferior
pero parecidos por el color.
El otro le respondió, o
simplemente mucho mejor.
Uno de ellos, así preguntó
¿Qué es mejor que una mujer?
El otro solo repitió
¿Algo mejor que una mujer?
Para dar una contestación
éste último apuró su licor
y muy seguro afirmó:
Hablando sobre mujeres
y los secretos del amor
lo que un día en clases
de su profesor aprendió.
El maestro MARTIN decía:
Nunca se dejen sorprender,
para mí, el mundo y vos
lo mejor que una mujer
es solo dos, es solo dos.
Entre brindis y canciones,
en una tarde cualquiera
ufanos de sus emociones
dos amigos filosofaban
sobre ¿lo mejor que era?
Uno decía que habrá cosas
que nunca tendrán iguales,
mejor dicho sin paridad,
los símiles no son reales
y lo virtual, nunca verdad.
Algo podrá ser superior,
a lo mejor muy inferior
pero parecidos por el color.
El otro le respondió, o
simplemente mucho mejor.
Uno de ellos, así preguntó
¿Qué es mejor que una mujer?
El otro solo repitió
¿Algo mejor que una mujer?
Para dar una contestación
éste último apuró su licor
y muy seguro afirmó:
Hablando sobre mujeres
y los secretos del amor
lo que un día en clases
de su profesor aprendió.
El maestro MARTIN decía:
Nunca se dejen sorprender,
para mí, el mundo y vos
lo mejor que una mujer
es solo dos, es solo dos.