Alberto Alcoventosa
Poeta adicto al portal
Repetición vulgar y siempre odiosa,
musa de la costumbre cuartelera,
del tedio, inseparable compañera,
de acciones recurrentes, deseosa.
Para alma inquieta eres maliciosa,
como fuera la brasa a la nevera
o mustia barca anclada en la ribera
sin poder navegar, eterna ociosa.
Nunca tan libre espíritu inconforme,
que como norma creación tuviera,
pudiera ser devoto de tu nombre,
ni permitir que en blanca calavera,
triste final que espera a todo hombre,
el hartazgo, temprano, convirtiera.
musa de la costumbre cuartelera,
del tedio, inseparable compañera,
de acciones recurrentes, deseosa.
Para alma inquieta eres maliciosa,
como fuera la brasa a la nevera
o mustia barca anclada en la ribera
sin poder navegar, eterna ociosa.
Nunca tan libre espíritu inconforme,
que como norma creación tuviera,
pudiera ser devoto de tu nombre,
ni permitir que en blanca calavera,
triste final que espera a todo hombre,
el hartazgo, temprano, convirtiera.
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