SONETO DE LA SÓRDIDA PENA
Quisiera Federíco yo en Granada
hallar el infinito donde habitas
tejiendo con los versos la alborada
que en tu rojo de sangre resucitas.
Desnuda se quedó la madrugada,
y en ese cielo eterno en que levitas
me duele ver tu risa ensangrentada
como un jardín de flores ya marchitas.
La luna al callejón del firmamento
lo iluminó en la noche que se cierra
con el pálido rayo que ella vierte,
y se quedó Granada en el lamento,
y el luto negro de la negra tierra
con la sórdida pena de tu muerte.
Pepe Soriano Simón
Octubre 2024
SafeCreative
Quisiera Federíco yo en Granada
hallar el infinito donde habitas
tejiendo con los versos la alborada
que en tu rojo de sangre resucitas.
Desnuda se quedó la madrugada,
y en ese cielo eterno en que levitas
me duele ver tu risa ensangrentada
como un jardín de flores ya marchitas.
La luna al callejón del firmamento
lo iluminó en la noche que se cierra
con el pálido rayo que ella vierte,
y se quedó Granada en el lamento,
y el luto negro de la negra tierra
con la sórdida pena de tu muerte.
Pepe Soriano Simón
Octubre 2024
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