En medio del desierto donde la sombra calla,
la vida se desliza como un rayo fugaz,
y el alma va buscando su centro, más sagaz,
bajo el rumor del tiempo que todo lo avasalla.
Mas nace en lo más hondo la voz que no se halla,
un canto que resiste lo vano y lo tenaz,
pues arde, aunque no tiemble, la llama que es capaz
de encender la esperanza si el mundo se desmaya.
La duda es como un viento que roza sin romper,
la fe, raíz secreta, se oculta en el quebranto,
y el ser que se levanta renace por su hacer.
No hay muerte que consuma lo eterno en su encanto,
pues todo lo que vive se escribe sin saber
que en cada despedida germina un nuevo canto.
la vida se desliza como un rayo fugaz,
y el alma va buscando su centro, más sagaz,
bajo el rumor del tiempo que todo lo avasalla.
Mas nace en lo más hondo la voz que no se halla,
un canto que resiste lo vano y lo tenaz,
pues arde, aunque no tiemble, la llama que es capaz
de encender la esperanza si el mundo se desmaya.
La duda es como un viento que roza sin romper,
la fe, raíz secreta, se oculta en el quebranto,
y el ser que se levanta renace por su hacer.
No hay muerte que consuma lo eterno en su encanto,
pues todo lo que vive se escribe sin saber
que en cada despedida germina un nuevo canto.