Disculpa mi error al transcribir el nombre de ese poeta, Pablo; no es Lepoldo sino Claudio; se llamaba Claudio de Alas, y, aunque esté mal que me autocite, aqui:
http://www.mundopoesia.com/foros/temas/recordando-el-cansancio-de-claudio-de-alas.566325/
podrás leer un poema que le dediqué en su día en donde dejaba un video con ese poema; En un comentario, Lourdes C reproduje ese poema completo en un copia y pega
Saludos.
Vale, eso sí. Lo leeré en cuanto pueda. Saludos y gracias.
Me ha gustado el poema.
Saludos
Gracias, Maygemay, me alegro mucho.
Es un poema negro, donde el poeta se abraza a la muerte y hasta puede inferirse que se trata de la amada muerta por el uso de la segunda persona que parece darle cierta cercanía al descarnado maniquí.
Pues no sé. Habría que preguntarle al autor, pero yo diría que no va por ahí... En este mensaje hay alguna pista:
http://www.mundopoesia.com/foros/temas/soneto-negro-n1.657327/#post-6428909
La forma plena del adjetivo posesivo tuya sólo puede ir después del sustantivo, si el posesivo precede al sustantivo, corresponde la forma apocopada tu para no violentar la sintaxis, aunque se trate de un hipérbaton
No es el mismo caso de los poemas de Góngora y Cano, pues los demostrativos estos/estas no alteran su morfología y pueden ir delante del sustantivo.
No es correcto eso que dices, pues en mi poema "tuya" no es un adjetivo posesivo, sino un pronombre, por lo que no admite forma apocopada independientemente de su posición. Vamos a analizarlo de nuevo.
Como ya dije, la oración ordenada naturalmente es:
[Yo] exploro la carne que no es tuya
El análisis sintáctico es:
- [Yo] - sujeto omitido
- exploro - núcleo del predicado
- la carne que no es tuya - objeto directo
es decir, S + V + OD (sujeto + verbo + objeto directo).
Dentro del objeto directo encontramos una proposición inordinada adjetiva (o también oración subordinada adjetiva o de relativo):
la carne (que no es tuya)
donde el relativo "que", cuyo antecedente es "carne", con función de sujeto de la proposición inordinada. Toda la proposición adjetiva cumple la función de complemento del nombre "carne" y, dentro de ella, "tuya" es un pronombre posesivo, no un adjetivo. Aquí los paréntesis enmarcan la proposición.
Pues bien, el hipérbaton lo que hace aquí es anteponer el complemento del nombre (desarrollado en forma de proposición) al sustantivo, lo mismo que en los ejemplos citados del Siglo de Oro:
- Estas rimas sonoras (que me dictó T.) ---> Estas (que me dictó) rimas sonoras
- Estos campos (que ves ahora), (Fabio), (ay dolor) ---> Estos, (Fabio), (ay dolor), (que ves ahora) campos
- La carne (que no es tuya) ---> La (que no es tuya) carne
(Dejo el ejemplo de Villamediana porque, aunque la estructura es análoga, muestra una complejidad mayor al romper un sintagma que no aporta nada a la discusión que nos ocupa).
Una vez que hemos aplicado el hipérbaton se puede producir, como ocurre en mi caso, lo que yo llamo en general "discordancia virtual": dos palabras que pertenecen a unidades sintácticas distintas que, al quedar juntas, parecen formar parte de un mismo sintagma y atentan aparentemente contra las reglas sintácticas. Por ejemplo, en la estrofa 22 del
Polifemo de Góngora leemos:
Mudo la noche el can, el día, dormido
La primera impresión es que se trata de un error: debería decir "muda la noche", para que el sustantivo femenino "noche" concuerde en género con el adjetivo "muda". Pero no es más que una discordancia virtual, pues "mudo" es adjetivo que califica no a la "noche" sino al "can"; deshaciendo el hipérbaton tenemos:
el can [está] mudo [por] la noche [y] dormido [por] el día
Otro ejemplo de discordancia virtual debida al hipérbaton, ahora en cuanto al número, lo puedes ver en uno de los sonetos de mi
Cancionero inconfesable:
A ti un latir tectónicos tormentos
que en mi pecho palpitan vengativo
rasgado de azafrán y flor de luna.
Aquí la primera impresión es que "vengativo" debería ir en plural, a tenor del verbo palpitan en tercera persona del plural y del plural "tormentos"; pero en realidad "vegativo" califica a "pecho", por lo que la concordancia es perfecta en singular.
En el poema que ahora nos ocupa, la discordancia virtual que tanto os ha llamado la atención no es en cuanto a género o número, sino que procede de la aplicación de la regla que citas para el apócope. Pero por todo lo que he explicado, es claro que esta regla no es aplicable en este caso: como ves, se trata de un pronombre y no de un adjetivo, y no hay forma apocopada.
Si se quería resaltar la sexta sílaba,
podía haberse resuelto
"la que no es tuya carne exploro y siento"
con
(...) sin que sea tu carne exploro y siento (...)
Sólo una sugerencia...
Me gusta mucho más mi elección por sus precedentes clásicos. Además la alternativa que propones aquí no tiene objeto directo:
Tras el escaparate -tras la aurora-
con carnívoro ayuno somnoliento
sin que sea tu carne exploro y siento (¿qué exploro?)
que mis labios tan próxima devora...
De todas formas, gracias por tu comentario que me ha permitido explicarlo mejor.
Desde luego, eres un maestro en lo gongoriano (o gongorino, jaja). Tus sonetos, cuando están revestidos, como éste, de esa pátina culterana con sabor a Siglo de Oro español, son de antología poética.
Muchas gracias a ti también, José, por tu lectura, recitado y comentarios. Al hilo de lo que te comentaba en el otro hilo, prefiero "rasgo cultista constitutivo" que "pátina culterana" ;-)
Es arte por el arte, belleza por la belleza, y eso me hace pensar que en la buena poesía, como la tuya, se desmorona la idea de que en la poesía "lo más importante es el sentimiento"", y afirmo que no es así, que si bien el sentimiento es muy importante, no es la piedra angular sobre la que gira un poema, sino que la piedra angular es la hermosa y perfecta construcción de los versos, de las estrofas, y es el verbo empleado, y los recursos retóricos, y la doma de la sintaxis para rendirla a los designios del poeta.
Bueno... Yo creo que el contenido y la forma son como las dos alas con las que levanta el buelo la poesía. Qué bonico, ¿no? Hace poco Luis (Veles) dijo una frase muy sabia: "la poesía está en la prosa". Y yo estoy completamente de acuerdo, pero me atrevo a completar la afirmación: "la poesía está en la prosa y la música, en el verso". Por eso, cuando en un poema se conjugan bien contenido y forma, poesía y música, el resultado es mucho mejor que cuando no se consigue. Yo siempre trato de cuidar mucho ambas componentes, aunque tiendo siempre a centrarme más en lo formal. A veces, incluso, elijo un contenido conocido o intrascendente para poder trabajar a fondo la forma. En estos
Sonetos negros, en cambio, estoy intentando potenciar al máximo ambos polos y trato de lograr un buen equilibrio. Tu comentario me anima a seguir intentándolo.
Si lo presentas en competitiva, te llevas el galardón, sin duda.
Gracias por la sugerencia, pero en realidad no estoy interesado en los concursos. Para mí no hay mayor premio que vuestras lecturas y la posibilidad de dialogar sobre estos temas. De hecho, sólo he participado una vez en competitiva y fue casi al principio de estar en el foro, y fue simplemente para ver cómo funcionaba el proceso de revisión por el jurado.
Saludos.