Marcosalejandro271999
Marco Alessandro
Prosa y elegía... adagio lamentoso, dolce e tenero...
En la narración lírica tu inspiración es inagotable, especialmente en las noches muchos pensamientos transmites a mi espíritu.
Hermosos días de verano vividos a tu lado, días que deseaba se volvieran otoños, inviernos, primaveras... anhelaba vivir el ciclo de estaciones a tu lado, deseaba amarte el resto de mi vida, compartirlo todo juntos.
Tú, pura hermosura, si pudiera dormir y contigo soñar viendo tus ojos mientras mi espíritu con ardor desea acercarse a tus labios en un eterno y continuo mirar tu rostro.
Tú has sido siempre causa de sonrisas, ahora te recuerdo junto con aquellas brisas veraniegas que nos unía y envolvía como un cálido manto. El viento y la aridez cordillerana impregnaba nuestro ambiente y en las noches el frío viento oceánico nos ofrecía serenidad perfecta, bellos recuerdos repletos de nostalgia.
Allí no había rocío ni lluvia, aún así los campos son fértiles. Más allá de este detalle, lo importante era nuestro amor. Hace un año nos encontrábamos sin saber que era el último encuentro, un mes que juntos íbamos a pasar y después comenzar un bello camino conviviendo juntos en el próximo encuentro pero eso ya es historia y planes que se los llevó la nada. El tiempo ha pasado, el ayer ha muerto, el tiempo me mata lentamente, pero tu recuerdo perdura y perdurará.
Bella glicina, el aroma que impregna tu piel es dulcísimo cual ambrosía angelical.
Pienso en tus ojos, los más bellos y cálidos que pude haber visto en toda la vida.
En la Naturaleza, los sonidos y aromas, las flores y las voces sólo endulzan el recuerdo de tu persona.
Todas las melodías con marcado lirismo que oigo me retrotraen a ti.
Te escribo aunque ya no me leas, hemos dejado de hablar pero no he olvidado su voz. Existe una belleza inagotable pero ya solamente es una idea fija en mi mente. Todo aquello que había florecido hoy está marchito y jamás volverá a ser. Ay, no sé de qué sirve todo esto, es duro haber perdido a la amada por otra persona sin saber qué error has cometido para que se fije en otro.
Más allá de eso, todo ello queda guardado en el recuerdo, un bello lugar dentro de mí atesora todo lo que ha sido un precioso amor.
En la narración lírica tu inspiración es inagotable, especialmente en las noches muchos pensamientos transmites a mi espíritu.
Hermosos días de verano vividos a tu lado, días que deseaba se volvieran otoños, inviernos, primaveras... anhelaba vivir el ciclo de estaciones a tu lado, deseaba amarte el resto de mi vida, compartirlo todo juntos.
Tú, pura hermosura, si pudiera dormir y contigo soñar viendo tus ojos mientras mi espíritu con ardor desea acercarse a tus labios en un eterno y continuo mirar tu rostro.
Tú has sido siempre causa de sonrisas, ahora te recuerdo junto con aquellas brisas veraniegas que nos unía y envolvía como un cálido manto. El viento y la aridez cordillerana impregnaba nuestro ambiente y en las noches el frío viento oceánico nos ofrecía serenidad perfecta, bellos recuerdos repletos de nostalgia.
Allí no había rocío ni lluvia, aún así los campos son fértiles. Más allá de este detalle, lo importante era nuestro amor. Hace un año nos encontrábamos sin saber que era el último encuentro, un mes que juntos íbamos a pasar y después comenzar un bello camino conviviendo juntos en el próximo encuentro pero eso ya es historia y planes que se los llevó la nada. El tiempo ha pasado, el ayer ha muerto, el tiempo me mata lentamente, pero tu recuerdo perdura y perdurará.
Bella glicina, el aroma que impregna tu piel es dulcísimo cual ambrosía angelical.
Pienso en tus ojos, los más bellos y cálidos que pude haber visto en toda la vida.
En la Naturaleza, los sonidos y aromas, las flores y las voces sólo endulzan el recuerdo de tu persona.
Todas las melodías con marcado lirismo que oigo me retrotraen a ti.
Te escribo aunque ya no me leas, hemos dejado de hablar pero no he olvidado su voz. Existe una belleza inagotable pero ya solamente es una idea fija en mi mente. Todo aquello que había florecido hoy está marchito y jamás volverá a ser. Ay, no sé de qué sirve todo esto, es duro haber perdido a la amada por otra persona sin saber qué error has cometido para que se fije en otro.
Más allá de eso, todo ello queda guardado en el recuerdo, un bello lugar dentro de mí atesora todo lo que ha sido un precioso amor.