¡Su sangre!
Suicidas en su razón
se camuflan por las calles
caminando inadvertidos
entre miles de viandantes,
disfrazándose de humanos,
oreando "sus verdades,"
rientes, cantando y bailando...
comportándose cual tales.
Una oración, una sola
en sus cabezas pensantes,
les va llenando de aromas
negro su peregrinaje...
Y una bocanada de ira
en la veta de sus fauces,
no son ni risas ni cantos
lo que proclama su sangre.
Luis
Suicidas en su razón
se camuflan por las calles
caminando inadvertidos
entre miles de viandantes,
disfrazándose de humanos,
oreando "sus verdades,"
rientes, cantando y bailando...
comportándose cual tales.
Una oración, una sola
en sus cabezas pensantes,
les va llenando de aromas
negro su peregrinaje...
Y una bocanada de ira
en la veta de sus fauces,
no son ni risas ni cantos
lo que proclama su sangre.
Luis