Transito más mis dudas que certezas
por áridos desiertos, firmamentos.
Entre sombras cargadas de tristezas.
Por fosas abisales de lamentos.
Mi amor en ruinas son los aposentos
donde alojan antiguas fortalezas.
Soy albacea de relatos cruentos.
Héroe sin atisbos de proezas.
Mi cráneo horadado por la broca
de culpa, ofrece poca resistencia.
Soy la estrofa agrietada sobre roca.
Existo, pero en franca decadencia.
Rasguño los suspiros de mi boca
con el rito pagano de la ausencia.
Última edición: