Y sé que un día
ajeno al calendario,
nos encontraremos de nuevo
en algún lugar sin nombre;
yo estaré más viejo,
más sentimental quizá,
más sediento del ayer
y de nuestras cosas
que quedaron intactas,
porque lo que se ama
no se cambia de sitio,
ni se extirpa del recuerdo.
Tú estarás más hermosa,
más alegre quizá;
porque lo que se ama,
deslumbra al corazón eternamente;
más indiferente a la sombra
de nostalgia en mis ojos...
y al llegar me dejarás
la sonrisa más tranquila
que sangrará el momento,
mientras yo dejaré el alma
en un abrazo febril
y fugaz del pensamiento.