Naturu3
Poeta fiel al portal
El agua de rosas crepitaba con el cavilar de los pasos de mi abuela.
Sus mohínes elegantes todo lo ordenaban a su modo.
El universo era fluido entonces, nadaba mi angustia hilvanada con la suya.
Desde el pasto miraba su falda presuntuosa de pérdidas y escarnios.
El agua de rosas dormía, sólida, en el arco tenaz de aquellas cejas, que tántricas guiaban los días de la duda.
El aire todo era sangre perfumada, abstenciones y
abrazos premiando cualquier fracaso.
El alma de mi abuela tritura mi garganta,
desprende la espina mientras respiro su aroma
mientras despido su encanto.
Mientras tanto
mientras ya no tanto
inhóspito aroma
me tallan las rosas
mientras tanto.
Sus mohínes elegantes todo lo ordenaban a su modo.
El universo era fluido entonces, nadaba mi angustia hilvanada con la suya.
Desde el pasto miraba su falda presuntuosa de pérdidas y escarnios.
El agua de rosas dormía, sólida, en el arco tenaz de aquellas cejas, que tántricas guiaban los días de la duda.
El aire todo era sangre perfumada, abstenciones y
abrazos premiando cualquier fracaso.
El alma de mi abuela tritura mi garganta,
desprende la espina mientras respiro su aroma
mientras despido su encanto.
Mientras tanto
mientras ya no tanto
inhóspito aroma
me tallan las rosas
mientras tanto.