Marcosalejandro271999
Marco Alessandro
Cuando se trata de narrar lo inefable no sé sabe dónde comenzar ya que es inabarcable la belleza. Las analogías pueden retratar algo de ella.
Cuando pienso en aquella alma venerada en mi corazón, la veo en celeste armonía, en el pensamiento habita y mis ensoñaciones a veces se manifiesta. Bellísima en el pensamiento y bellísima en la realidad, no he percibido su aroma pero intuyo la dulce fragancia que inspira, además al ver su rostro es posible apreciar su piel cuya suavidad es semejante a la de los delicados pétalos de una flor.
Sin importar el paso del tiempo, las estaciones, los meses, las lluvias, los calores, el gélido invierno... ¿qué es todo ello comparado a los colores que adornan tu espíritu? Colorida mariposa, aquellos colores vivos los has recibido a medida que la semilla del ingenio sembrada en tu alma florece. La flor de la edad es solamente el comienzo en el despliegue de tus alas. Tus angelicales cabellos deslumbran como la luz del sol. Las claras y bonitas perlas de tus ojos son el panorama más hermoso y arruyador que el sonido de la lluvia.
Las pupilas de tus ojos clavan su mirar en el corazón cual suave caricia de brisa veraniega.
En la claridad de un bosque te veo, esencia del paisaje eres tú, vivaz doncella cuya voz no he tenido la dicha de oír pero presiento debe ser un canto dulce, de tus labios brota un continuo cantar, el hecho de hablar crea una rapsodia que se desprende del pétalo de tus labios. El latir del corazón y el sutil respirar son las notas que acompañan tu voz, todos ellos convergen como en una sinfonía y su rica intensidad forman un adagio, esas melodías que de ti brotan hacia el infinito extienden su eco.
Si una corona de flores debe ser otorgada, a ti pertenece. Si una ciudad se eligiera como símbolo de tu belleza esa sería Venecia, pero no hay nada más cerca de tu hermosura que la claridad de un paisaje florido, lleno de vida y colores así como es tu ser, tu rica personalidad.
Hermosa Antonella, es indudable que he llegado a amar tu alma, la razón es sencilla y compleja a la vez, el todo de las manifestaciones de tu espíritu y el conocimiento de ello hace ver en ti una persona admirable, no solamente es hermosura que toca los sentidos sino que ingresa al mundo interno hasta alojarse allí y el reflejo de esa estima se devuelve a lo externo en lo que te escribo.
Te amo, ¡pero de seguro es un amor no correspondido!
Si hace 5 años el decir que te amaba no sirvió de nada y hoy ese divino deseo resucita contra mi voluntad, hace meses que desdichado no podía amar a nadie y ese mágico encanto por ti resurge.
Te amo, si, te amo en secreto ahora y nunca será tarde si el amor llegase a ser mutuo.
Cuando pienso en aquella alma venerada en mi corazón, la veo en celeste armonía, en el pensamiento habita y mis ensoñaciones a veces se manifiesta. Bellísima en el pensamiento y bellísima en la realidad, no he percibido su aroma pero intuyo la dulce fragancia que inspira, además al ver su rostro es posible apreciar su piel cuya suavidad es semejante a la de los delicados pétalos de una flor.
Sin importar el paso del tiempo, las estaciones, los meses, las lluvias, los calores, el gélido invierno... ¿qué es todo ello comparado a los colores que adornan tu espíritu? Colorida mariposa, aquellos colores vivos los has recibido a medida que la semilla del ingenio sembrada en tu alma florece. La flor de la edad es solamente el comienzo en el despliegue de tus alas. Tus angelicales cabellos deslumbran como la luz del sol. Las claras y bonitas perlas de tus ojos son el panorama más hermoso y arruyador que el sonido de la lluvia.
Las pupilas de tus ojos clavan su mirar en el corazón cual suave caricia de brisa veraniega.
En la claridad de un bosque te veo, esencia del paisaje eres tú, vivaz doncella cuya voz no he tenido la dicha de oír pero presiento debe ser un canto dulce, de tus labios brota un continuo cantar, el hecho de hablar crea una rapsodia que se desprende del pétalo de tus labios. El latir del corazón y el sutil respirar son las notas que acompañan tu voz, todos ellos convergen como en una sinfonía y su rica intensidad forman un adagio, esas melodías que de ti brotan hacia el infinito extienden su eco.
Si una corona de flores debe ser otorgada, a ti pertenece. Si una ciudad se eligiera como símbolo de tu belleza esa sería Venecia, pero no hay nada más cerca de tu hermosura que la claridad de un paisaje florido, lleno de vida y colores así como es tu ser, tu rica personalidad.
Hermosa Antonella, es indudable que he llegado a amar tu alma, la razón es sencilla y compleja a la vez, el todo de las manifestaciones de tu espíritu y el conocimiento de ello hace ver en ti una persona admirable, no solamente es hermosura que toca los sentidos sino que ingresa al mundo interno hasta alojarse allí y el reflejo de esa estima se devuelve a lo externo en lo que te escribo.
Te amo, ¡pero de seguro es un amor no correspondido!
Si hace 5 años el decir que te amaba no sirvió de nada y hoy ese divino deseo resucita contra mi voluntad, hace meses que desdichado no podía amar a nadie y ese mágico encanto por ti resurge.
Te amo, si, te amo en secreto ahora y nunca será tarde si el amor llegase a ser mutuo.