Eduardo Morguenstern
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡TE MALDIGO, LIDER (?) !
Como en el chorro furioso de las aguas hirvientes
que se elevan al cielo desde el geiser bravío
estalla esta furia expansiva, impelente
que revienta los muros de este corazón mío
al ver tu sonrisa crispada en cruel mueca
en las tapas lustrosas de magazines políticos,
con tus dientes plásticos y retoques de estética
y anegado en botox el rostro obsceno y maldito.
Nerón y Calígula frente a tí son como niños:
tu poder les excede y no conoce límites.
Tu sed de rapiña, tu codicia de buitre,
se devora países como a copos de trigo.
Tú manejas del mundo los ocultos hilos,
y mientes en los medios a escala global,
el auxilio que ofreces a países hundidos
es una execrable mentira tras el antifaz.
¡Te acusan los hombres, mujeres y niños
reducidos al hambre, y el caos total
de escombros y ruinas por tu cruel designio
y las pobres viudas con hijos raquíticos
nos muestran los precios de tu humanidad!
Y cuando cesaron las lluvias de muerte
de los cruentos misiles caídos a millar,
prometes que pronto retirarás las tropas
que un día nos enviaste por la libertad
y nos dejas en custodia de la democracia
a un traidor al pueblo, a un gobierno esbirro,
que traerá la paz y la prosperidad
Por ello te acuso, clamando a los gritos
que te traguen las llamas del Fuego Divino,
¡rechinen tus dientes en el eterno abismo
y no quede memoria de tu odioso nombre
ni de esa risa idiota de líder político!
¡Que sean estériles tus hijas e hijos,
y los de tus secretarios y tus fieles ministros
para que sus genes ya no causen daño
estirpes del diablo, chacales, vampiros!
Eduardo Morguenstern
Como en el chorro furioso de las aguas hirvientes
que se elevan al cielo desde el geiser bravío
estalla esta furia expansiva, impelente
que revienta los muros de este corazón mío
al ver tu sonrisa crispada en cruel mueca
en las tapas lustrosas de magazines políticos,
con tus dientes plásticos y retoques de estética
y anegado en botox el rostro obsceno y maldito.
Nerón y Calígula frente a tí son como niños:
tu poder les excede y no conoce límites.
Tu sed de rapiña, tu codicia de buitre,
se devora países como a copos de trigo.
Tú manejas del mundo los ocultos hilos,
y mientes en los medios a escala global,
el auxilio que ofreces a países hundidos
es una execrable mentira tras el antifaz.
¡Te acusan los hombres, mujeres y niños
reducidos al hambre, y el caos total
de escombros y ruinas por tu cruel designio
y las pobres viudas con hijos raquíticos
nos muestran los precios de tu humanidad!
Y cuando cesaron las lluvias de muerte
de los cruentos misiles caídos a millar,
prometes que pronto retirarás las tropas
que un día nos enviaste por la libertad
y nos dejas en custodia de la democracia
a un traidor al pueblo, a un gobierno esbirro,
que traerá la paz y la prosperidad
Por ello te acuso, clamando a los gritos
que te traguen las llamas del Fuego Divino,
¡rechinen tus dientes en el eterno abismo
y no quede memoria de tu odioso nombre
ni de esa risa idiota de líder político!
¡Que sean estériles tus hijas e hijos,
y los de tus secretarios y tus fieles ministros
para que sus genes ya no causen daño
estirpes del diablo, chacales, vampiros!
Eduardo Morguenstern
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