Te necesité

Lexema

Poeta que considera el portal su segunda casa
perdon-cadenas.jpg



Te necesité
cuando la piedad
del frío me brindaba
su abrigo,
cuando la misericordia
del hambre entraba y salía
por mi boca y me llenaba
de nada

Te necesité en
los ecos de la soledad,
cuando su melodía
me escondía el sueño

Te necesité en los
campos de lágrimas
apagadas por el silencio,
con las que consolaba
mis ojos con ser...

Te necesité
para amolar el cuchillo,
para cerrar la puerta,
para ver por qué Bobi
ladraba y no paraba

Tanto te necesité!
que mi piel se hizo
costra, mi estómago
piedra y desierto mis
ojos sin ser

Me enseñaste
a necesitarte tanto...
que en tan noble
práctica,
ya no te necesito
 

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Última edición:
Y llega el momento que no los necesitamos más. Unas letras con dolor y olvido.
Saludo cordial. Azalea.
 
Un reclamo profundo contra quiën... de alguna manera
se olvidó de corresponder la pureza de quien obsequió sus sentimientos.
Bella nostalgia estimado Lex, y muy ingeniosas las imágenes.
Saludos;


En muchos suspiros de tiempo,
Nos olvidamos de corresponder el sentimiento, la dedicación y el respeto.

Luego se hace tarde y quién lloraba
dibuja unos labios risueños.
 
Bien , el cierre inesperado pero coherente. Un gusto recorrer tus versos.
en la cita te hago dos correcciones ( errores de dedo seguramente )
Abrazo.

Ver el archivos adjunto 54297


Te necesité
cuando la piedad
del frío me brindaba
su abrigo,
cuando la misericordia
del hambre entraba y salía
por mi boca y me llenaba
de nada

Te necesité en
los ecos de la soledad,
cuando su melodía
me escondía el sueño

Te necesité en los
campos de lágrimas
apagadas por el silencio,
con el que consolaba
mis ojos con ser...

Te necesité
para amolar el cuchillo,
para cerrar la puerta,
para ver por qué Bobi
ladraba y no paraba

Tanto te necesité!
que mi piel se hizo
costra, mi estómago
piedra y desierto mis
ojos sin ser

Me
enseñaste
a
necesitarte tanto...
que en tan noble
práctica,
ya no te necesito
 
Ver el archivos adjunto 54297


Te necesité
cuando la piedad
del frío me brindaba
su abrigo,
cuando la misericordia
del hambre entraba y salía
por mi boca y me llenaba
de nada

Te necesité en
los ecos de la soledad,
cuando su melodía
me escondía el sueño

Te necesité en los
campos de lágrimas
apagadas por el silencio,
con las que consolaba
mis ojos con ser...

Te necesité
para amolar el cuchillo,
para cerrar la puerta,
para ver por qué Bobi
ladraba y no paraba

Tanto te necesité!
que mi piel se hizo
costra, mi estómago
piedra y desierto mis
ojos sin ser

Me enseñaste
a necesitarte tanto...
que en tan noble
práctica,
ya no te necesito
En todos aquellos momentos de necesidad todo fue vuelta y olvido.
la practica de ese necesitar frente al desaire se queda como
perdida y desde el olvido la necesidad se pierde. excelente.
saludos amables de luzyabsenta
 
Excelente interpretación, diáfana y de gran sentido común.
Gracias por su generoso análisis y comentar.

Saludos

Lexema, gracias por la amabilidad de tu respuesta.El sentimiento es comprender lo bello e importante de tus obras, voy
a permitirme releer de nuevo y encontrarme con esas imagenes que, de melancolia, se agradecen en el sentido del lector.
Saludos de luzyabsenta
 
Lex es que cuando ese necesitar se va convirtiendo en un solo dolor, ya como
que es mejor olvidarlo, porque el amor es estar siempre cuando la persona nos
necesita, sin tanto ruego, ni tanta súplica. Un triste poema nos compartes cielo,
grata lectura en mi tarde de estar aquí. Gracias por compartirlo. Besitos apretados
en tus mejillas.
 
Lex es que cuando ese necesitar se va convirtiendo en un solo dolor, ya como
que es mejor olvidarlo, porque el amor es estar siempre cuando la persona nos
necesita, sin tanto ruego, ni tanta súplica. Un triste poema nos compartes cielo,
grata lectura en mi tarde de estar aquí. Gracias por compartirlo. Besitos apretados
en tus mejillas.


Y con toda propiedad!

Pues es tanto el ruego, la espera y el soñar que uno se va cansando, y aprendemos a romper esas cadenas y abrimos esas alas a los espacios abiertos.
 

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