SHERIDAM
Poeta asiduo al portal
Te quiero porque quiero no dejarte de querer y hasta más, hasta que el tiempo dilate mis pupilas sin entender porque lo hace.
Te quiero sin saber que te quería, sin imaginar que tu mirada descongelaba mis sonrisas, y ahora me rió por todo y también por nada cuando te recuerdo.
Te quiero no poquito, no en diminutivo, no como a un helado.
Te quiero y hasta más, hasta los colores múltiples del arcoíris, hasta tus ojos brillar.
Sí, te quiero porque quiero no dejarte de querer, porque si te quiero sonrío y la verdad solo te quiero por temor a quererte y hasta más...
Creo que te quiero hasta cuando ya esa palabra no alcanza y entonces viene esa otra del hasta más... porque el límite de sólo quererte lo pase sin saber, sin pensar, solo que no encontré el muro que allí debiste dejar, y ¿ahora qué? Si ya te quiero.
Como un tropel los sentidos desaforados de te quieros y hasta más brincan de lado a lado y ese contagió de emociones hacen que no te quiera poquito, ni en diminutivo, hacen sin dudar que te quiera y hasta más....
Te quiero sin querer dejarte de querer, porque me gustas cómo mucho, como ahora me gustan las cerezas o la nutella o tus miradas con sonrisas momentáneas, te quiero porque no quiero dejarte de querer, porque por primera vez te diré que quizás, el te quiero ya no tiene lugar cuando un TE AMO se resbaló desde mis huesos y ahora te quiero y hasta más...
Te quiero sin saber que te quería, sin imaginar que tu mirada descongelaba mis sonrisas, y ahora me rió por todo y también por nada cuando te recuerdo.
Te quiero no poquito, no en diminutivo, no como a un helado.
Te quiero y hasta más, hasta los colores múltiples del arcoíris, hasta tus ojos brillar.
Sí, te quiero porque quiero no dejarte de querer, porque si te quiero sonrío y la verdad solo te quiero por temor a quererte y hasta más...
Creo que te quiero hasta cuando ya esa palabra no alcanza y entonces viene esa otra del hasta más... porque el límite de sólo quererte lo pase sin saber, sin pensar, solo que no encontré el muro que allí debiste dejar, y ¿ahora qué? Si ya te quiero.
Como un tropel los sentidos desaforados de te quieros y hasta más brincan de lado a lado y ese contagió de emociones hacen que no te quiera poquito, ni en diminutivo, hacen sin dudar que te quiera y hasta más....
Te quiero sin querer dejarte de querer, porque me gustas cómo mucho, como ahora me gustan las cerezas o la nutella o tus miradas con sonrisas momentáneas, te quiero porque no quiero dejarte de querer, porque por primera vez te diré que quizás, el te quiero ya no tiene lugar cuando un TE AMO se resbaló desde mis huesos y ahora te quiero y hasta más...
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