En un tarro con piedras iban versos
y como bombo en fiesta y mucha cuerda
batí sus notas, códigos diversos,
de arriba a abajo, de derecha a izquierda.
Así silbé unos cánticos perversos
mientras mi mano, ya cansada y lerda,
recreaba recuerdos muy dispersos
de un antes y un después que no concuerda.
Siguieron unos trazos de escofina.
Mis dedos recorrieron sus contornos,
Pulí detalles con arena fina.
Luego de algunos típicos adornos
busqué ese nombre que mejor defina
esas rimas causantes de bochornos.