Sé que en tu ventana estabas
abriendo una mirilla al verme pasar.
Y los más íntimos fueros que te regían
temblaban al girarme a mirar.
¡ Me pedías a gritos tantas cosas!
Han pasado ya treinta años
de aquel beso que no te llegué a dar.
¡ Qué selectos cabellos desechos al viento !
¡Qué ventanas tan azules
abiertas a la tempestad del deseo!
Has de saber que no te he dejado de amar
y nos debemos muchas cosas:
Nos debemos una apasionada noche ,
un acalorado beso de amor.
Nos debemos un largo abrazo;
un apretón de manos
por ese beso que nunca te llegué a dar.
abriendo una mirilla al verme pasar.
Y los más íntimos fueros que te regían
temblaban al girarme a mirar.
¡ Me pedías a gritos tantas cosas!
Han pasado ya treinta años
de aquel beso que no te llegué a dar.
¡ Qué selectos cabellos desechos al viento !
¡Qué ventanas tan azules
abiertas a la tempestad del deseo!
Has de saber que no te he dejado de amar
y nos debemos muchas cosas:
Nos debemos una apasionada noche ,
un acalorado beso de amor.
Nos debemos un largo abrazo;
un apretón de manos
por ese beso que nunca te llegué a dar.
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