despertando
Poeta adicto al portal
Desde la entraña
se eleva mi sangre,
para decirte
¡oh tierra noble y triste;
que me acompañes
y que no te mueras nunca!
Aunque a veces te seques
y palideces…
¡No te abras, oh tierra!;
como la herida profunda
se eleva mi sangre,
para decirte
¡oh tierra noble y triste;
que me acompañes
y que no te mueras nunca!
Aunque a veces te seques
y palideces…
¡No te abras, oh tierra!;
como la herida profunda
de esta vida mía,
que harto me duele
y escuece.
Y que este río mío
que aún lleva agua
siempre nos riegue
el alma.
que harto me duele
y escuece.
Y que este río mío
que aún lleva agua
siempre nos riegue
el alma.