BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Amándonos
dos adolescentes convulsos
hiriéndonos
como viejos excombatientes
sollozando
en mitad de la ciudad versada
restaurando
nuestros hábitos maníacos
como en una vereda
de viejos fósiles
nuestros uniformes
nuestras apretadas formas
ahora entretienen
al olvido.
Nos debemos paciencia
la paciencia que exigen nuestros débiles cuerpos,
como osamentas debemos crucificarlas
en mitad del desierto.
dos adolescentes convulsos
hiriéndonos
como viejos excombatientes
sollozando
en mitad de la ciudad versada
restaurando
nuestros hábitos maníacos
como en una vereda
de viejos fósiles
nuestros uniformes
nuestras apretadas formas
ahora entretienen
al olvido.
Nos debemos paciencia
la paciencia que exigen nuestros débiles cuerpos,
como osamentas debemos crucificarlas
en mitad del desierto.