Todos para una, y una para todos.

Nommo

Poeta veterano en el portal
Allí estaba ella, toda desnuda, para mí.
Como un torero la quise doblegar, mas era pantera negra.
Me llevó a ver a mis suegros, que me invitaron a calamares en su tinta.
Tuve que pagar yo, todo el almuerzo, ¿ Por qué, Fredesvinta ? Hay confianza.


Será porque soy millonario, de un tiempo a esta parte. Lo que buscaban el Quijote y Sancho Panza.


He tenido tantas novias como fajos de billetes, en la caja fuerte.
Necesito un ejército de guardaespaldas para que no me clave su guadaña, la Muerte.
Fredesvinta y yo vamos al cine, y vemos al Señor. ¡ Cuánto me alegro de verte !
La película que más me marcó fue la Maldición de la Flor Dorada.


La emperatriz china, por su marido, que le da infusiones, está siendo envenenada.


Hay una lucha vanguardista, entre dos ejércitos.
Los de oro perderán contra los sombríos, pero todos son nobles y tienen mérito.
Me gusta la esposa, pues es antigua y decorosa.
Grácil, como una gacela africana.


Pero a veces, se crece ante las circunstancias desfavorables, y adquiere volumen rotundo.


Es, de repente, búfala impenetrable y rumiante fecundo.
Fredesvinta y yo nos reproducimos, y tenemos familia propia.
Yo fumo puros medianos, y ella ha probado el opio.
Creo que ella tiene algo en común con China.


Hacemos el Amor, a veces, y como John Stockton, de los Utah Jazz, entro en bandeja,


hasta la cocina.
Me gusta dar asistencias a Moe Malone, y a Arvidas Sabonis.
Juntos, hemos gozado de la misma hembra, que se llama SONY.
Grundig, Sanyo, I. T. T., Mitsubishi, Toyota, Nintendo, SEGA...


Fredesvinta está contenta. No me pega.
 
Última edición:
Allí estaba ella, toda desnuda, para mí.
Como un torero la quise doblegar, mas era pantera negra.
Me llevó a ver a mis suegros, que me invitaron a calamares en su tinta.
Tuve que pagar yo, todo el almuerzo, ¿ Por qué, Fredesvinta ? Hay confianza.


Será porque soy millonario, de un tiempo a esta parte. Lo que buscaban el Quijote y Sancho Panza.


He tenido tantas novias como fajos de billetes, en la caja fuerte.
Necesito un ejército de guardaespaldas para que no me clave su guadaña, la Muerte.
Fredesvinta y yo vamos al cine, y vemos al Señor. ¡ Cuánto me alegro de verte !
La película que más me marcó fue la Maldición de la Flor Dorada.


La emperatriz china, por su marido, que le da infusiones, está siendo envenenada.


Hay una lucha vanguardista, entre dos ejércitos.
Los de oro perderán contra los sombríos, pero todos son nobles y tienen mérito.
Me gusta la esposa, pues es antigua y decorosa.
Grácil, como una gacela africana.


Pero a veces, se crece ante las circunstancias desfavorables, y adquiere volumen rotundo.


Es, de repente, búfala impenetrable y rumiante fecundo.
Fredesvinta y yo nos reproducimos, y tenemos familia propia.
Yo fumo puros medianos, y ella ha probado el opio.
Creo que ella tiene algo en común con China.


Hacemos el Amor, a veces, y como John Stockton, de los Utah Jazz, entro en bandeja,


hasta la cocina.
Me gusta dar asistencias a Moe Malone, y a Arvidas Sabonis.
Juntos, hemos gozado de la misma hembra, que se llama SONY.
Grundig, Sanyo, I. T. T., Mitsubishi, Toyota, Nintendo, SEGA...


Fredesvinta está contenta. No me pega.
Circunstancias y eventos que se confabulan en un
baile de esencias andarinas, como en un coloquio
de fluidez unica. saludos luzyabsenta
 
Allí estaba ella, toda desnuda, para mí.
Como un torero la quise doblegar, mas era pantera negra.
Me llevó a ver a mis suegros, que me invitaron a calamares en su tinta.
Tuve que pagar yo, todo el almuerzo, ¿ Por qué, Fredesvinta ? Hay confianza.


Será porque soy millonario, de un tiempo a esta parte. Lo que buscaban el Quijote y Sancho Panza.


He tenido tantas novias como fajos de billetes, en la caja fuerte.
Necesito un ejército de guardaespaldas para que no me clave su guadaña, la Muerte.
Fredesvinta y yo vamos al cine, y vemos al Señor. ¡ Cuánto me alegro de verte !
La película que más me marcó fue la Maldición de la Flor Dorada.


La emperatriz china, por su marido, que le da infusiones, está siendo envenenada.


Hay una lucha vanguardista, entre dos ejércitos.
Los de oro perderán contra los sombríos, pero todos son nobles y tienen mérito.
Me gusta la esposa, pues es antigua y decorosa.
Grácil, como una gacela africana.


Pero a veces, se crece ante las circunstancias desfavorables, y adquiere volumen rotundo.


Es, de repente, búfala impenetrable y rumiante fecundo.
Fredesvinta y yo nos reproducimos, y tenemos familia propia.
Yo fumo puros medianos, y ella ha probado el opio.
Creo que ella tiene algo en común con China.


Hacemos el Amor, a veces, y como John Stockton, de los Utah Jazz, entro en bandeja,


hasta la cocina.
Me gusta dar asistencias a Moe Malone, y a Arvidas Sabonis.
Juntos, hemos gozado de la misma hembra, que se llama SONY.
Grundig, Sanyo, I. T. T., Mitsubishi, Toyota, Nintendo, SEGA...


Fredesvinta está contenta. No me pega.
Eres único. Me haces reír aun en días grises. Tienes un ingenio fuera de lo común.
En cuanto a lo de rumiantes, créeme que he visto mas ballenato con barriga cervecera que terneritas con panza...
Que te sea leve con la Fredesvinta.
Un abrazo Nom.
 
Allí estaba ella, toda desnuda, para mí.
Como un torero la quise doblegar, mas era pantera negra.
Me llevó a ver a mis suegros, que me invitaron a calamares en su tinta.
Tuve que pagar yo, todo el almuerzo, ¿ Por qué, Fredesvinta ? Hay confianza.


Será porque soy millonario, de un tiempo a esta parte. Lo que buscaban el Quijote y Sancho Panza.


He tenido tantas novias como fajos de billetes, en la caja fuerte.
Necesito un ejército de guardaespaldas para que no me clave su guadaña, la Muerte.
Fredesvinta y yo vamos al cine, y vemos al Señor. ¡ Cuánto me alegro de verte !
La película que más me marcó fue la Maldición de la Flor Dorada.


La emperatriz china, por su marido, que le da infusiones, está siendo envenenada.


Hay una lucha vanguardista, entre dos ejércitos.
Los de oro perderán contra los sombríos, pero todos son nobles y tienen mérito.
Me gusta la esposa, pues es antigua y decorosa.
Grácil, como una gacela africana.


Pero a veces, se crece ante las circunstancias desfavorables, y adquiere volumen rotundo.


Es, de repente, búfala impenetrable y rumiante fecundo.
Fredesvinta y yo nos reproducimos, y tenemos familia propia.
Yo fumo puros medianos, y ella ha probado el opio.
Creo que ella tiene algo en común con China.


Hacemos el Amor, a veces, y como John Stockton, de los Utah Jazz, entro en bandeja,


hasta la cocina.
Me gusta dar asistencias a Moe Malone, y a Arvidas Sabonis.
Juntos, hemos gozado de la misma hembra, que se llama SONY.
Grundig, Sanyo, I. T. T., Mitsubishi, Toyota, Nintendo, SEGA...


Fredesvinta está contenta. No me pega.

Un estupendo sentido del humor y fresca originalidad. Saludos amigo, que vaya todo muy bien.
 
Allí estaba ella, toda desnuda, para mí.
Como un torero la quise doblegar, mas era pantera negra.
Me llevó a ver a mis suegros, que me invitaron a calamares en su tinta.
Tuve que pagar yo, todo el almuerzo, ¿ Por qué, Fredesvinta ? Hay confianza.


Será porque soy millonario, de un tiempo a esta parte. Lo que buscaban el Quijote y Sancho Panza.


He tenido tantas novias como fajos de billetes, en la caja fuerte.
Necesito un ejército de guardaespaldas para que no me clave su guadaña, la Muerte.
Fredesvinta y yo vamos al cine, y vemos al Señor. ¡ Cuánto me alegro de verte !
La película que más me marcó fue la Maldición de la Flor Dorada.


La emperatriz china, por su marido, que le da infusiones, está siendo envenenada.


Hay una lucha vanguardista, entre dos ejércitos.
Los de oro perderán contra los sombríos, pero todos son nobles y tienen mérito.
Me gusta la esposa, pues es antigua y decorosa.
Grácil, como una gacela africana.


Pero a veces, se crece ante las circunstancias desfavorables, y adquiere volumen rotundo.


Es, de repente, búfala impenetrable y rumiante fecundo.
Fredesvinta y yo nos reproducimos, y tenemos familia propia.
Yo fumo puros medianos, y ella ha probado el opio.
Creo que ella tiene algo en común con China.


Hacemos el Amor, a veces, y como John Stockton, de los Utah Jazz, entro en bandeja,


hasta la cocina.
Me gusta dar asistencias a Moe Malone, y a Arvidas Sabonis.
Juntos, hemos gozado de la misma hembra, que se llama SONY.
Grundig, Sanyo, I. T. T., Mitsubishi, Toyota, Nintendo, SEGA...


Fredesvinta está contenta. No me pega.

Excelente su poema, oiga Nommo ya le habria dado muchos premios a usted, se los merece solo por el hecho de ser tan lindo y original y tener esa picardia ingenua o que se yo ejeje, me encanta leerlo, saludos :)
 
Siempre se lo dije Mr, Nommo, la mayoría de los compañeros, lo estima. El hecho de que a veces
guardemos silencio, es porque cada uno de nosotros se desenvuelve con su vida, y como vos sabes
el tiempo es tirano. Felicitaciones... su constancia se lo merece.

Lo saluda un amigo, El Gitano
 
Allí estaba ella, toda desnuda, para mí.
Como un torero la quise doblegar, mas era pantera negra.
Me llevó a ver a mis suegros, que me invitaron a calamares en su tinta.
Tuve que pagar yo, todo el almuerzo, ¿ Por qué, Fredesvinta ? Hay confianza.


Será porque soy millonario, de un tiempo a esta parte. Lo que buscaban el Quijote y Sancho Panza.


He tenido tantas novias como fajos de billetes, en la caja fuerte.
Necesito un ejército de guardaespaldas para que no me clave su guadaña, la Muerte.
Fredesvinta y yo vamos al cine, y vemos al Señor. ¡ Cuánto me alegro de verte !
La película que más me marcó fue la Maldición de la Flor Dorada.


La emperatriz china, por su marido, que le da infusiones, está siendo envenenada.


Hay una lucha vanguardista, entre dos ejércitos.
Los de oro perderán contra los sombríos, pero todos son nobles y tienen mérito.
Me gusta la esposa, pues es antigua y decorosa.
Grácil, como una gacela africana.


Pero a veces, se crece ante las circunstancias desfavorables, y adquiere volumen rotundo.


Es, de repente, búfala impenetrable y rumiante fecundo.
Fredesvinta y yo nos reproducimos, y tenemos familia propia.
Yo fumo puros medianos, y ella ha probado el opio.
Creo que ella tiene algo en común con China.


Hacemos el Amor, a veces, y como John Stockton, de los Utah Jazz, entro en bandeja,


hasta la cocina.
Me gusta dar asistencias a Moe Malone, y a Arvidas Sabonis.
Juntos, hemos gozado de la misma hembra, que se llama SONY.
Grundig, Sanyo, I. T. T., Mitsubishi, Toyota, Nintendo, SEGA...
jocoso poema surrealista...!
y qué bueno que esa mirada sea solo para ti y nada interrumpa ese momentos a sola, salvo que prefieras los videojuegos.. jej

saludos Nommo
 
Caramba, qué familia tengo. Sois mi gente.
Por fin, reunidos.
Estoy en el cielo.
Me alegro mucho. Comentemos, paso a paso:


Lirae, me inspiro en una Cabeza de los Días, que es un ángel prodigioso. Por eso, me nutro de su potencial. Pero yo sólo soy un espejo, que refleja esa luz. Ahora bien, trabajo con algunos recuerdos de mi vida. Fredesvinta se casó con otro. O sea que acojo en mi cerebro, un pseudópodo de la Cabeza de los Días, y ese pseudópodo, me transmite energía conceptual pensante, e ideas.


Tribu Zen, gracias por presentarte. No te vayas muy lejos, que me debes un bocata de salchichas. Un perrito caliente. ¡ Es broma !


Lunah, me vas a poner colorado. Como el Gran Cañón del Colorado. Voy a ser tu desierto particular, con muchas capas sedimentarias, como recuerdo de milenios pasados.


Gitano, llevas razón. La gente me quiere; pero eso se me olvida. Y suelo pasarlo por alto. Porque me encanta el Miedo. ¿ Qué le voy a hacer ? Últimamente, lo afronto. Me da coraje quedarme siempre, solo en casa. Salir a pasear es el reto del sabor. Y lo estoy probando.


Abraham, yo tuve una vídeo-consola Play-Station. Me encantaba el Gran Turismo, que versa sobre coches de carreras. Y también, Tony Hawk Pro-Skating. Que es sobre patinetas. Fui un mago, hace años. Sí... Además, conozco algunos juegos de lucha, que me inspiran. Me encanta luchar, y que no me duelan los golpes.
 

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