Trébol y Espina

Darkness.cl

Poeta que no puede vivir sin el portal
No todas las estaciones instalan sus aulas en la caída,
ni todos reconocen la velocidad del silencio
como tramo angular…

La claridad frecuenta la alforja del aire,
aunque llueva sobre la piedra esculpida;
resuena en la conciencia
su líquida espina,
arraigada al brote inmaculado del sol
y hasta los huesos exhalan supremacía
cuando coinciden…

Modula su paso en la memoria
y sostiene con fuerza
el cántaro de una herida azul…

La edad de los espejos sin sombra
vive atado al precipicio;
al paso de un trébol invisible,
mimando la oscura latitud que exhibe
la pureza interior
con el halo voluntarioso que reconoce
su virtud de pájaro y flor…
 
No todas las estaciones instalan sus aulas en la caída,
ni todos reconocen la velocidad del silencio
como tramo angular…

La claridad frecuenta la alforja del aire,
aunque llueva sobre la piedra esculpida;
resuena en la conciencia
su líquida espina,
arraigada al brote inmaculado del sol
y hasta los huesos exhalan supremacía
cuando coinciden…

Modula su paso en la memoria
y sostiene con fuerza
el cántaro de una herida azul…

La edad de los espejos sin sombra
vive atado al precipicio;
al paso de un trébol invisible,
mimando la oscura latitud que exhibe
la pureza interior
con el halo voluntarioso que reconoce
su virtud de pájaro y flor…
Las buenas metáforas van precedidas por esos necesarios silencios. Saludos cordiales, Nancy.
 
No todas las estaciones instalan sus aulas en la caída,
ni todos reconocen la velocidad del silencio
como tramo angular…

La claridad frecuenta la alforja del aire,
aunque llueva sobre la piedra esculpida;
resuena en la conciencia
su líquida espina,
arraigada al brote inmaculado del sol
y hasta los huesos exhalan supremacía
cuando coinciden…

Modula su paso en la memoria
y sostiene con fuerza
el cántaro de una herida azul…

La edad de los espejos sin sombra
vive atado al precipicio;
al paso de un trébol invisible,
mimando la oscura latitud que exhibe
la pureza interior
con el halo voluntarioso que reconoce
su virtud de pájaro y flor…
Existencialismo y surrealismo de la mano en este poema que va más allá de las estacionalidades.
Lo encontré diferente, aunque lleve tu sello impreso de principio a fin.
Encantado de leerte.
Un abrazo.
 
No todas las estaciones instalan sus aulas en la caída,
ni todos reconocen la velocidad del silencio
como tramo angular…

La claridad frecuenta la alforja del aire,
aunque llueva sobre la piedra esculpida;
resuena en la conciencia
su líquida espina,
arraigada al brote inmaculado del sol
y hasta los huesos exhalan supremacía
cuando coinciden…

Modula su paso en la memoria
y sostiene con fuerza
el cántaro de una herida azul…

La edad de los espejos sin sombra
vive atado al precipicio;
al paso de un trébol invisible,
mimando la oscura latitud que exhibe
la pureza interior
con el halo voluntarioso que reconoce
su virtud de pájaro y flor…


Esplendida entrega admirada Nancy, el cierre es super- mega- maravilloso.
Un abrazo con afecto.
 
No todas las estaciones instalan sus aulas en la caída,
ni todos reconocen la velocidad del silencio
como tramo angular…

La claridad frecuenta la alforja del aire,
aunque llueva sobre la piedra esculpida;
resuena en la conciencia
su líquida espina,
arraigada al brote inmaculado del sol
y hasta los huesos exhalan supremacía
cuando coinciden…

Modula su paso en la memoria
y sostiene con fuerza
el cántaro de una herida azul…

La edad de los espejos sin sombra
vive atado al precipicio;
al paso de un trébol invisible,
mimando la oscura latitud que exhibe
la pureza interior
con el halo voluntarioso que reconoce
su virtud de pájaro y flor…

Hermosísimo poema lleno de un simbolismo metafórico repleto de imbricaciones metafísicas. Fascinante! Mi ovación cerrada y un abrazo querida Nancy!!
 
No todas las estaciones instalan sus aulas en la caída,
ni todos reconocen la velocidad del silencio
como tramo angular…

La claridad frecuenta la alforja del aire,
aunque llueva sobre la piedra esculpida;
resuena en la conciencia
su líquida espina,
arraigada al brote inmaculado del sol
y hasta los huesos exhalan supremacía
cuando coinciden…

Modula su paso en la memoria
y sostiene con fuerza
el cántaro de una herida azul…

La edad de los espejos sin sombra
vive atado al precipicio;
al paso de un trébol invisible,
mimando la oscura latitud que exhibe
la pureza interior
con el halo voluntarioso que reconoce
su virtud de pájaro y flor…
Pasar por tu creación tan tuya y saludar es un gusto. Saludos
 
No todas las estaciones instalan sus aulas en la caída,
ni todos reconocen la velocidad del silencio
como tramo angular…

La claridad frecuenta la alforja del aire,
aunque llueva sobre la piedra esculpida;
resuena en la conciencia
su líquida espina,
arraigada al brote inmaculado del sol
y hasta los huesos exhalan supremacía
cuando coinciden…

Modula su paso en la memoria
y sostiene con fuerza
el cántaro de una herida azul…

La edad de los espejos sin sombra
vive atado al precipicio;
al paso de un trébol invisible,
mimando la oscura latitud que exhibe
la pureza interior
con el halo voluntarioso que reconoce
su virtud de pájaro y flor…
Un hermoso poema con un toque de misticísmo que nos dejas Nancy , con esa armonía que siempre te define , muy grato pasar por tu espacio y leerte, un cálido saludo del Alma para ti y deseando que tengas una excelente tarde.
 
Última edición:
No todas las estaciones instalan sus aulas en la caída,
ni todos reconocen la velocidad del silencio
como tramo angular…

La claridad frecuenta la alforja del aire,
aunque llueva sobre la piedra esculpida;
resuena en la conciencia
su líquida espina,
arraigada al brote inmaculado del sol
y hasta los huesos exhalan supremacía
cuando coinciden…

Modula su paso en la memoria
y sostiene con fuerza
el cántaro de una herida azul…

La edad de los espejos sin sombra
vive atado al precipicio;
al paso de un trébol invisible,
mimando la oscura latitud que exhibe
la pureza interior
con el halo voluntarioso que reconoce
su virtud de pájaro y flor…
Esa simbología clara que deja al pasar los versos un estigma en esa pregunta del: ¿ Cómo? y así poder reconocer ese vivir y actuar propio. Un agrado leerte, saludos desde Colombia.
 
No todas las estaciones instalan sus aulas en la caída,
ni todos reconocen la velocidad del silencio
como tramo angular…

La claridad frecuenta la alforja del aire,
aunque llueva sobre la piedra esculpida;
resuena en la conciencia
su líquida espina,
arraigada al brote inmaculado del sol
y hasta los huesos exhalan supremacía
cuando coinciden…

Modula su paso en la memoria
y sostiene con fuerza
el cántaro de una herida azul…

La edad de los espejos sin sombra
vive atado al precipicio;
al paso de un trébol invisible,
mimando la oscura latitud que exhibe
la pureza interior
con el halo voluntarioso que reconoce
su virtud de pájaro y flor…
Es cierto que hay tiempos difíciles de transitar, así como el momento necesario para acallar el alma.
El tiempo no pasa en vano querida Nancy, es tan perfecto como esa imagen que se reflecta en el espejo, tal cual el alma se siente.
Gusto inmenso recorrer tus letras
Un abrazo!
Camelia
 
No todas las estaciones instalan sus aulas en la caída,
ni todos reconocen la velocidad del silencio
como tramo angular…

La claridad frecuenta la alforja del aire,
aunque llueva sobre la piedra esculpida;
resuena en la conciencia
su líquida espina,
arraigada al brote inmaculado del sol
y hasta los huesos exhalan supremacía
cuando coinciden…

Modula su paso en la memoria
y sostiene con fuerza
el cántaro de una herida azul…

La edad de los espejos sin sombra
vive atado al precipicio;
al paso de un trébol invisible,
mimando la oscura latitud que exhibe
la pureza interior
con el halo voluntarioso que reconoce
su virtud de pájaro y flor…
Muy interesante tu escrito, poetisa. Estudió física? Me ha gustado pasar, una propuesta diferente y muy buena. Saludos.
Azalea.
 
No todas las estaciones instalan sus aulas en la caída,
ni todos reconocen la velocidad del silencio
como tramo angular…

La claridad frecuenta la alforja del aire,
aunque llueva sobre la piedra esculpida;
resuena en la conciencia
su líquida espina,
arraigada al brote inmaculado del sol
y hasta los huesos exhalan supremacía
cuando coinciden…

Modula su paso en la memoria
y sostiene con fuerza
el cántaro de una herida azul…

La edad de los espejos sin sombra
vive atado al precipicio;
al paso de un trébol invisible,
mimando la oscura latitud que exhibe
la pureza interior
con el halo voluntarioso que reconoce
su virtud de pájaro y flor…
Hay que sobrevivir , esas espinas brotan y caen , así pasa con la edad..a vivir!
Abrazos.
 
No todas las estaciones instalan sus aulas en la caída,
ni todos reconocen la velocidad del silencio
como tramo angular…

La claridad frecuenta la alforja del aire,
aunque llueva sobre la piedra esculpida;
resuena en la conciencia
su líquida espina,
arraigada al brote inmaculado del sol
y hasta los huesos exhalan supremacía
cuando coinciden…

Modula su paso en la memoria
y sostiene con fuerza
el cántaro de una herida azul…

La edad de los espejos sin sombra
vive atado al precipicio;
al paso de un trébol invisible,
mimando la oscura latitud que exhibe
la pureza interior
con el halo voluntarioso que reconoce
su virtud de pájaro y flor…


Un azul diferente pero con la misma sensibilidad a la que nos tienes habituados. Un azul metafórico y delicioso.
Un placer la lectura querida Nancy

Abrazos,

Palmira
 
No todas las estaciones instalan sus aulas en la caída,
ni todos reconocen la velocidad del silencio
como tramo angular…

La claridad frecuenta la alforja del aire,
aunque llueva sobre la piedra esculpida;
resuena en la conciencia
su líquida espina,
arraigada al brote inmaculado del sol
y hasta los huesos exhalan supremacía
cuando coinciden…

Modula su paso en la memoria
y sostiene con fuerza
el cántaro de una herida azul…

La edad de los espejos sin sombra
vive atado al precipicio;
al paso de un trébol invisible,
mimando la oscura latitud que exhibe
la pureza interior
con el halo voluntarioso que reconoce
su virtud de pájaro y flor…
No sé si te he dicho alguna vez que me gustan los precipicios (para asomarme solamente) y las estaciones, porque son testigos de nuestro tránsito… del silencio no digo nada.
Un poema diferente, Nancy, este que echó a volar. Me encantó.

Un abrazote, con tréboles en el patio y espinas en los naranjos.
 
No todas las estaciones instalan sus aulas en la caída,
ni todos reconocen la velocidad del silencio
como tramo angular…

La claridad frecuenta la alforja del aire,
aunque llueva sobre la piedra esculpida;
resuena en la conciencia
su líquida espina,
arraigada al brote inmaculado del sol
y hasta los huesos exhalan supremacía
cuando coinciden…

Modula su paso en la memoria
y sostiene con fuerza
el cántaro de una herida azul…

La edad de los espejos sin sombra
vive atado al precipicio;
al paso de un trébol invisible,
mimando la oscura latitud que exhibe
la pureza interior
con el halo voluntarioso que reconoce
su virtud de pájaro y flor…

Excelente, reflexivo y surrealista, en su lenguaje de metáforas, preciosa obra, querida amiga Nancy, un placer leer, enhorabuena. Abrazos, felices días.
 
Es cierto que hay tiempos difíciles de transitar, así como el momento necesario para acallar el alma.
El tiempo no pasa en vano querida Nancy, es tan perfecto como esa imagen que se reflecta en el espejo, tal cual el alma se siente.
Gusto inmenso recorrer tus letras
Un abrazo!
Camelia
Muchas gracias querida Camy...siempre...
Espero te encuentres bien...te abrazo con todo mi cariño...
Nancy
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba