Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Tengo una mentira indultada por el sol,
tres fotografías encerradas en un botón,
unas ganas locas de que llueva en mi salón,
una luna rubia que hace punto de cruz,
un perrito lindo que lame mis sueños sin mí,
un quizás más grande que un grano de arroz,
pero aun con todo no consigo atravesar
los ecos de la lluvia que ríe sin fin.
Si tuviera en cada mano tres tristes tigres,
si entendiera el lenguaje de las hormigas,
si quisiera convertirse un solo número en flor,
si la mañana viniera con un corazón,
si los adioses se fueran con el flautista de Hamelin,
si entre la espada y la pared no me quedara con ninguna,
entonces y solo entonces podría volver
a estrechar la mano de mi reloj digital
y sentarme tranquilo frente al abismo.
tres fotografías encerradas en un botón,
unas ganas locas de que llueva en mi salón,
una luna rubia que hace punto de cruz,
un perrito lindo que lame mis sueños sin mí,
un quizás más grande que un grano de arroz,
pero aun con todo no consigo atravesar
los ecos de la lluvia que ríe sin fin.
Si tuviera en cada mano tres tristes tigres,
si entendiera el lenguaje de las hormigas,
si quisiera convertirse un solo número en flor,
si la mañana viniera con un corazón,
si los adioses se fueran con el flautista de Hamelin,
si entre la espada y la pared no me quedara con ninguna,
entonces y solo entonces podría volver
a estrechar la mano de mi reloj digital
y sentarme tranquilo frente al abismo.