Beberé del negro de tus ojos
como cactus que se sacia del árido Sol,
calor que en otras ramas seca hasta el alma
luz que en mis espinas es salvación.
De tus oscuros cabellos retendré lo suave;
en mis ásperos dedos guardaré con pasión
el tacto de tu cuerpo, la humedad, lo salvaje
de aquellos rincones que besé con fervor.
como cactus que se sacia del árido Sol,
calor que en otras ramas seca hasta el alma
luz que en mis espinas es salvación.
De tus oscuros cabellos retendré lo suave;
en mis ásperos dedos guardaré con pasión
el tacto de tu cuerpo, la humedad, lo salvaje
de aquellos rincones que besé con fervor.