lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Sobre una mesa enhiesta
de señorío elevado
forjada en roble y acero,
desayuno los días
con tu mirada en la sombra.
Más hoy postergada en mí,
contemplo lo que fue...
Mi alma desnuda
se descalza ante la noche,
sudor y frío recorren
las paredes de mi corazón.
Fue mesa sin ramajes,
ojos sin su luz,
un te quiero lejano,
desazón, e inquietud.
Tal vez, tal vez...
vivo lo que no quiero.