mariadelsolar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ve y juega con tu niño
disfruta de sus besos y sus abrazos
que es como tener a Dios en tu regazo.
Ve y no lo sueltes, pues es como llevar
a un ángel de la mano
que llenará de risas tus pesares.
El jamás te haría daño
te acunará en sus brazos
y consolará en la vejez, tu llanto.
Ve a acariciarlo, que muy pronto
desplegará sus alas hacia otros mares
y mirará hacia atrás con desencanto
porque quizás recordará,
que tú cambiabas sus reclamos
por alguna trivialidad en tu trabajo.
Ve y entrégale tu amor sin sobresaltos
que él te lo devolverá multiplicado
mas, no lo alejes demasiado de tu lado
pues pronto anidará en otros lares
y dejará un vacío en tu ventana.
Ve y descubre
que tiene la miel en su mirada
y allí guarda los soles del mañana.
Ve, atesora sus anhelos,
sostenlo de la mano,
pues él escoltará tu alma
hasta que Dios te haya llamado.
disfruta de sus besos y sus abrazos
que es como tener a Dios en tu regazo.
Ve y no lo sueltes, pues es como llevar
a un ángel de la mano
que llenará de risas tus pesares.
El jamás te haría daño
te acunará en sus brazos
y consolará en la vejez, tu llanto.
Ve a acariciarlo, que muy pronto
desplegará sus alas hacia otros mares
y mirará hacia atrás con desencanto
porque quizás recordará,
que tú cambiabas sus reclamos
por alguna trivialidad en tu trabajo.
Ve y entrégale tu amor sin sobresaltos
que él te lo devolverá multiplicado
mas, no lo alejes demasiado de tu lado
pues pronto anidará en otros lares
y dejará un vacío en tu ventana.
Ve y descubre
que tiene la miel en su mirada
y allí guarda los soles del mañana.
Ve, atesora sus anhelos,
sostenlo de la mano,
pues él escoltará tu alma
hasta que Dios te haya llamado.
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