Debajo la almohada tu pañuelo
conserva tu perfume a fresca flor,
se infiltra recordándome tu amor:
el que me dabas antes de irte al cielo.
Tu pañuelo me sirve de consuelo
en mis noches insomnes de dolor.
No consigo salir de mi estupor
ni vivir sin la ayuda de tu celo.
Sin cesar lo restriego en mis mejillas
y sigo sorprendido de que en él
siga el rojo profundo de tus labios.
Recuerdo que en mis brazos maravillas
sentías en tu piel contra mi piel
pintando un corazón tu pintalabios.
conserva tu perfume a fresca flor,
se infiltra recordándome tu amor:
el que me dabas antes de irte al cielo.
Tu pañuelo me sirve de consuelo
en mis noches insomnes de dolor.
No consigo salir de mi estupor
ni vivir sin la ayuda de tu celo.
Sin cesar lo restriego en mis mejillas
y sigo sorprendido de que en él
siga el rojo profundo de tus labios.
Recuerdo que en mis brazos maravillas
sentías en tu piel contra mi piel
pintando un corazón tu pintalabios.