G
Gustavo Cervantes
Invitado
Te quiero, te quiero mucho, mi voz decía.
Y en un vacío, como un eco, tu nombre repetía.
Y tú estabas ahí, impaciente,
empacando tu maleta, ausente.
Te ibas, en un viaje sin final y sin regreso.
le cerraste tus oídos a mis ruegos,
y con un silencio seco, me ignorabas cruel,
un silencio que me dolió más que mil desprecios,
un silencio que marcaba mi castigo,
mi condena de muerte o mi martirio...
Y aún después de tanto tiempo,
tu silencio sigue vivo.
*Evoco tu imagen que no está presente,
tu cuerpo que inspira sitúo en el espacio,
lo bien que sería, amar por amarte
y que tú me querías...un sueño.
Quiero borrar los ideales y los sueños,
de los sueños que soñé,
sé que no eres, ni serás lo que formé,
pero estás presente en cada instante de mi ser...amor.