• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

Tu suspiro

Alberto Alcoventosa

Poeta adicto al portal
El mar se reflejaba en tu mirada,
sobre la ardiente arena de la playa,
cuando una joven ola, descarriada,
la felpa salpicó de tu toalla.

Quise secar las gotas con mi mano,
inclinando mi cuerpo sobre el tuyo,
no recuerdo si pude yo evitarlo,
mas mi mano apoyé sobre tu muslo.


Tan solo nos miramos un instante,
cuando, ajenos al devenir del mundo,
junto al mar, de reflejos, rutilante,
nos fundimos en un beso profundo.

La tierra suspendió su eterno giro,
el mar detuvo el plácido oleaje,
tan solo, se escuchaba tu suspiro,
en medio del silencio del paisaje.


 
Última edición:
Hermosa inspiración nos dejas.
Un placer visitarte donde quieras que estés.
Un abrazo.
 
Grandes y hermsoso versos los que nos dejas. Desde luego no hay mejores complices para los amantes que la palya o la luna.

Un abrazo.
 
Quise secar las gotas con mi mano,
inclinando mi cuerpo sobre el tuyo
y, sin decir, que no pude evitarlo,
mi otra mano apoyé sobre tu muslo.

Una perla de tu bello caudal mi querido Alberto.
Un placer leerte. Besos con cariño. Saludos.
 
El mar se reflejaba en tu mirada,
sobre la ardiente arena de la playa,
cuando una joven ola, descarriada,
la felpa salpicó de tu toalla.

Quise secar las gotas con mi mano,
inclinando mi cuerpo sobre el tuyo
y, sin decir, que no pude evitarlo,
mi otra mano apoyé sobre tu muslo.


Tan solo nos miramos un instante,
cuando, ajenos al devenir del mundo,
junto al mar, de reflejos, rutilante,
nos fundimos en un beso profundo.

La tierra suspendió su eterno giro,
el mar detuvo el plácido oleaje,
tan solo, se escuchaba tu suspiro,
en medio del silencio del paisaje.



lo siento, quedé apresada en este suspiro, abrazos
 
inspirador poema que nos regalas, abrazos
El mar se reflejaba en tu mirada,
sobre la ardiente arena de la playa,
cuando una joven ola, descarriada,
la felpa salpicó de tu toalla.

Quise secar las gotas con mi mano,
inclinando mi cuerpo sobre el tuyo
y, sin decir, que no pude evitarlo,
mi otra mano apoyé sobre tu muslo.


Tan solo nos miramos un instante,
cuando, ajenos al devenir del mundo,
junto al mar, de reflejos, rutilante,
nos fundimos en un beso profundo.

La tierra suspendió su eterno giro,
el mar detuvo el plácido oleaje,
tan solo, se escuchaba tu suspiro,
en medio del silencio del paisaje.


 
Alberto que modo tan bonito de versarle al amor...parece que ante el, todo se calmara.
Un abrazo. Pili
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba