Ana María Giordano
Poeta que no puede vivir sin el portal

Tu voz de miel
En el cristal se dibuja tu sombra alba...
¿Anhelo, realidad, quimera?
Silencio gris, de otoño mío;
ave de invierno que gorjea,
¡no desistas, me haces falta!
Mientras la llovizna tenue arropa la tarde
y la incomunica de los ecos que la ofenden,
los recuerdos se entrecruzan en mis sentidos
como madreselvas de añoranzas
Solo el sonido de su repiqueteo
escucha mi alma,
y la presencia de tu voz,
que me acaricia,
me transporta,
que me llama y me enciende
¡Acurrucándome en susurros que no olvido,
cuando dice que me ama!
Voz de miel...
Que sus gotas dulces rieguen
el jardín de mi alma cuando llore.
Siempre.
Y la colmen cual bálsamo bendito,
saciando lo yermo que me habita,
para que pueda ceñirme a tu memoria
¡Eternamente amor!
Ana María Di Bert Giordano
Derechos reservados.
5/07/2013