SHERIDAM
Poeta asiduo al portal
Así como lo atesora el cielo en ese resplandor de luces infinitas,
rojas tentaciones de tus labios me contagian,
blancos destellos de palabras me susurran y me queman,
me inundan las caricias en el azul tenue de tus garras.
Quisiera tapizar el arcoíris con este cosquilleo involuntario que se camufla entre mi piel, en cada momento en que me tocas y revives el magenta de mis labios.
El café de mis recuerdos aún caliente en la mañana... lo bebes lentamente,
sin tapujos,
con tu retumbar irrelevante entre mis muslos,
¡entre tanto!, titubean mis palabras,
mis sentidos adictos a tu gris aventurero se desvanecen con otro despertar,
un segundo más asesinado, un recuerdo más guardado en mi memoria.
¿No se como se estrellan en la nada tantas luces?
Tantos colores reprimidos, suicidados, abandonados.
¡Y yo!, intentando pintarte un arcoíris con la poca tinta que me queda,
con tanta luz que me contagias y el magenta de mis labios.
Permíteme entonces, resaltarte con mis besos,
con la calidez de mis caricias,
permíteme asegurar cada momento con los destellos que no ves,
con los destellos que te inundan cuando somos solo un ser.
Quiero tapizar el arcoíris con el color de tu sonrisa
y tus mejillas sonrojadas después de ser solo un rayo que se estrella con tus sueños.
rojas tentaciones de tus labios me contagian,
blancos destellos de palabras me susurran y me queman,
me inundan las caricias en el azul tenue de tus garras.
Quisiera tapizar el arcoíris con este cosquilleo involuntario que se camufla entre mi piel, en cada momento en que me tocas y revives el magenta de mis labios.
El café de mis recuerdos aún caliente en la mañana... lo bebes lentamente,
sin tapujos,
con tu retumbar irrelevante entre mis muslos,
¡entre tanto!, titubean mis palabras,
mis sentidos adictos a tu gris aventurero se desvanecen con otro despertar,
un segundo más asesinado, un recuerdo más guardado en mi memoria.
¿No se como se estrellan en la nada tantas luces?
Tantos colores reprimidos, suicidados, abandonados.
¡Y yo!, intentando pintarte un arcoíris con la poca tinta que me queda,
con tanta luz que me contagias y el magenta de mis labios.
Permíteme entonces, resaltarte con mis besos,
con la calidez de mis caricias,
permíteme asegurar cada momento con los destellos que no ves,
con los destellos que te inundan cuando somos solo un ser.
Quiero tapizar el arcoíris con el color de tu sonrisa
y tus mejillas sonrojadas después de ser solo un rayo que se estrella con tus sueños.