viajero de viento
Poeta adicto al portal
Aroma que trina temprano
capullo que se asoma entre las primeras horas
requiebros que aun frescos despiertan
inmarcesibles antes que otoños.
Crujidos que juegan en lo hondo
Luciérnagas que danzan placidas,
cosquilleando los arroyos del pecho.
Son los pétalos rojos que posaste al amar,
y sembraste en las grietas embriagadas
y le dieron piel a mis latidos.
Y marcho en el tiempo entre vivencias,
mientras pululan adentro tus ocurrencias inquietas
y la exuberancia indeleble
de tus aromas rojos.
Un Pétalo ya empieza a caer en lo profundo.
Dicen que donde hubo fuego cenizas siempre quedan,
donde ardieron tus rosas el perfume siempre queda.
capullo que se asoma entre las primeras horas
requiebros que aun frescos despiertan
inmarcesibles antes que otoños.
Crujidos que juegan en lo hondo
Luciérnagas que danzan placidas,
cosquilleando los arroyos del pecho.
Son los pétalos rojos que posaste al amar,
y sembraste en las grietas embriagadas
y le dieron piel a mis latidos.
Y marcho en el tiempo entre vivencias,
mientras pululan adentro tus ocurrencias inquietas
y la exuberancia indeleble
de tus aromas rojos.
Un Pétalo ya empieza a caer en lo profundo.
Dicen que donde hubo fuego cenizas siempre quedan,
donde ardieron tus rosas el perfume siempre queda.
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