Como ese rayo vertical y erguido
que eleva al cielo un manantial sonoro
lleva en su voz Miguel al verso herido
y una roja divisa como el toro.
Guarda en su pecho helado y afligido
un silbo de dolor que en cada poro
suspira una elegía. Y en su quejido
todo el viento del pueblo le hace el coro.
Al ser pastor en su dormida tierra
se bebió en el sudor su trago amargo
pero su risa no murió del todo.
¡Brindad poetas!, que al brindar se entierra
la pena por su ausencia y sin embargo
su verso queda y purifica el lodo.
Pepe Soriano Simón
Safe Creative
octubre2024
que eleva al cielo un manantial sonoro
lleva en su voz Miguel al verso herido
y una roja divisa como el toro.
Guarda en su pecho helado y afligido
un silbo de dolor que en cada poro
suspira una elegía. Y en su quejido
todo el viento del pueblo le hace el coro.
Al ser pastor en su dormida tierra
se bebió en el sudor su trago amargo
pero su risa no murió del todo.
¡Brindad poetas!, que al brindar se entierra
la pena por su ausencia y sin embargo
su verso queda y purifica el lodo.
Pepe Soriano Simón
Safe Creative
octubre2024
Última edición: