Un abrazo lleno de amor...

Guadalupe D. Lopez

Poeta que considera el portal su segunda casa
Vi a mi Fito que tristemente me miraba,
me abrí paso entre la gente
para ver que le pasaba.
Quería ver a su papi, me dijo mientras lloraba,
él a igual que yo, también de ti hoy se acordaba.
Lo acuné contra mi pecho,
mientras al oido le hablaba
le dije que a su lado,
tú siempre te encontrabas.
Levante mis ojos al cielo
y de pronto quedé atrapada,
bajo el hechizo de tu mirada.
¡¡ Estabas igual !! no has cambiado nada.
Sonreías, mientras a él te acercabas.
De pronto, tus brazos lo levantaban,
palabras de amor al oido le hablabas
y así sus temores de niño calmabas.
Lo veías con tanto amor,
sé, que se adoraban.
El cariño y admiración que ambos se profesaban,
podía palparse en el aire,
mientras padre e hijo se abrazaban.
Mi pecho de emoción se llenaba,
mientras secaba una lágrima
que por mi mejilla rodaba.
Desperté de golpe, temerosa y asustada.
Esto es algo nuevo, nunca antes me pasaba.
No pude evitar llorar. Y lloré desconsolada.
No solo porque te extraño,
y porque sigo de ti enamorada.
Si no, también por nuestros hijos
por lo mucho que te aman...
Y porque sin ti me he quedado...
Muy triste y desamparada.
 
Querida poetisa Francisca Avaria Muñoz le agradezco enormemente su paso por mis letras y ese bello y sentido comentario. Abrazos para usted también. Deseo tenga un día lleno de bendiciones.
 
Vi a mi Fito que tristemente me miraba,
me abrí paso entre la gente
para ver que le pasaba.
Quería ver a su papi, me dijo mientras lloraba,
él a igual que yo, también de ti hoy se acordaba.
Lo acuné contra mi pecho,
mientras al oido le hablaba
le dije que a su lado,
tú siempre te encontrabas.
Levante mis ojos al cielo
y de pronto quedé atrapada,
bajo el hechizo de tu mirada.
¡¡ Estabas igual !! no has cambiado nada.
Sonreías, mientras a él te acercabas.
De pronto, tus brazos lo levantaban,
palabras de amor al oido le hablabas
y así sus temores de niño calmabas.
Lo veías con tanto amor,
sé, que se adoraban.
El cariño y admiración que ambos se profesaban,
podía palparse en el aire,
mientras padre e hijo se abrazaban.
Mi pecho de emoción se llenaba,
mientras secaba una lágrima
que por mi mejilla rodaba.
Desperté de golpe, temerosa y asustada.
Esto es algo nuevo, nunca antes me pasaba.
No pude evitar llorar. Y lloré desconsolada.
No solo porque te extraño,
y porque sigo de ti enamorada.
Si no, también por nuestros hijos
por lo mucho que te aman...
Y porque sin ti me he quedado...
Muy triste y desamparada.
Querida Guadalupe me he emocionado mucho con tu bello y súper sentido poema, tanto amor en tu corazón y una ausencia tan grande..., solo puedo mandarte un gran abrazo deseando que encuentres la paz que sin duda te mereces. Paco desde Zaragoza (España).
 
Mi querido amigo y poeta Paco te agradezco enormemente tu amable presencia en mis letras y tus hermosas y sinceras palabras. Gracias por ese gran abrazo uniendo distancias. Dios te bendiga siempre.
 
Vi a mi Fito que tristemente me miraba,
me abrí paso entre la gente
para ver que le pasaba.
Quería ver a su papi, me dijo mientras lloraba,
él a igual que yo, también de ti hoy se acordaba.
Lo acuné contra mi pecho,
mientras al oido le hablaba
le dije que a su lado,
tú siempre te encontrabas.
Levante mis ojos al cielo
y de pronto quedé atrapada,
bajo el hechizo de tu mirada.
¡¡ Estabas igual !! no has cambiado nada.
Sonreías, mientras a él te acercabas.
De pronto, tus brazos lo levantaban,
palabras de amor al oido le hablabas
y así sus temores de niño calmabas.
Lo veías con tanto amor,
sé, que se adoraban.
El cariño y admiración que ambos se profesaban,
podía palparse en el aire,
mientras padre e hijo se abrazaban.
Mi pecho de emoción se llenaba,
mientras secaba una lágrima
que por mi mejilla rodaba.
Desperté de golpe, temerosa y asustada.
Esto es algo nuevo, nunca antes me pasaba.
No pude evitar llorar. Y lloré desconsolada.
No solo porque te extraño,
y porque sigo de ti enamorada.
Si no, también por nuestros hijos
por lo mucho que te aman...
Y porque sin ti me he quedado...
Muy triste y desamparada.
Tienen las separaciones un vacío que empuja al sufrimiento, mientras los recuerdos forjan futuros a nuestra medida.
Amor y melancolía para un poema que llega entre emociones.
Un saludo, Guadalupe, y encantado de leerte.
 
Vi a mi Fito que tristemente me miraba,
me abrí paso entre la gente
para ver que le pasaba.
Quería ver a su papi, me dijo mientras lloraba,
él a igual que yo, también de ti hoy se acordaba.
Lo acuné contra mi pecho,
mientras al oido le hablaba
le dije que a su lado,
tú siempre te encontrabas.
Levante mis ojos al cielo
y de pronto quedé atrapada,
bajo el hechizo de tu mirada.
¡¡ Estabas igual !! no has cambiado nada.
Sonreías, mientras a él te acercabas.
De pronto, tus brazos lo levantaban,
palabras de amor al oido le hablabas
y así sus temores de niño calmabas.
Lo veías con tanto amor,
sé, que se adoraban.
El cariño y admiración que ambos se profesaban,
podía palparse en el aire,
mientras padre e hijo se abrazaban.
Mi pecho de emoción se llenaba,
mientras secaba una lágrima
que por mi mejilla rodaba.
Desperté de golpe, temerosa y asustada.
Esto es algo nuevo, nunca antes me pasaba.
No pude evitar llorar. Y lloré desconsolada.
No solo porque te extraño,
y porque sigo de ti enamorada.
Si no, también por nuestros hijos
por lo mucho que te aman...
Y porque sin ti me he quedado...
Muy triste y desamparada.
Impacta el final en esa bella historia donde se desgranan esos
acontecimientos que se derraman desde una sinfonia de
sentimientos unicos. el poema es amable y un lienzo especial
deja materias para entender en pequeños detalles el sufrimiento
del amor.
excelente. saludos de luzyabsenta
 
Mi querido maestro y poeta LUZABSENTA muchas gracias por dejarse envolver por mis letras. Por su bella presencia y por ese majestuoso comentario lleno de sentimiento. Bendiciones. Un cordial saludo.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba