XANA
Poeta fiel al portal
¡Qué pronto se pasa
del vino a la plegaria!
¡Qué efímero
el discurso de la dicha!
¡Qué desnudas las manos,
húmedas del frío del dolor!
Solo la ausencia
desvela esta ceguera
de tronco abatido por el rayo,
solo la tierra,
firme para andar y desandar recuerdos,
mientras ya las palabras
se aprestan a mirar por otros ojos,
y aflora el silencio
como restos de un naufragio.
Un adiós es solo el respirar
entrecortado de una lluvia que se aleja,
el último estertor
de un viento que agoniza,
un para siempre
de un tardío resplandor.
del vino a la plegaria!
¡Qué efímero
el discurso de la dicha!
¡Qué desnudas las manos,
húmedas del frío del dolor!
Solo la ausencia
desvela esta ceguera
de tronco abatido por el rayo,
solo la tierra,
firme para andar y desandar recuerdos,
mientras ya las palabras
se aprestan a mirar por otros ojos,
y aflora el silencio
como restos de un naufragio.
Un adiós es solo el respirar
entrecortado de una lluvia que se aleja,
el último estertor
de un viento que agoniza,
un para siempre
de un tardío resplandor.