alicia Pérez Hernández
Poeta que no puede vivir sin el portal
Un cielo perdido
Parece que todo dejó de brillar.
Y se hizo silencio
un silencio como humo
que sofocó el tiempo
y ya no era más.
Se fue el recuerdo como herida.
Se fueron los ojos que me vieron.
¿Era de noche o de día? ¡No sé!
¿Y eso importa?
Ya no está el día que me besaba
-Ni la boca que me nombra-
se fue como el viento,
a un cielo azul…
¿Por qué hay muchos cielos?
¡No sé, ni me importa!
Porque estoy enojada con Dios
a y se lo dije:
¡Claro qué sé lo dije!
Y sabes qué, no le importo,
me vio como mosca en leche
y siguió, en lo de ÉL,
ha pero desquite mi coraje
por qué no me preguntó
sólo se lo llevó.
Y ahora habita en un cielo sin mí,
un cielo perdido
que no encuentro, para irme con él,
Y solo lloré y lloré.
¿Pero para qué?
¿Sirve de algo llorar?
A pues, no lloraré más
no sé, si te recordaré,
a veces no quisiera
porque se me va en llorar
y ya no quiero llorar.
Quise poner punto final
pero no pudo creo,
que te lloraré toda la vida.
Alicia Pérez Hernández
<em style="margin: 0px; padding: 0px;"><strong style="margin: 0px; padding: 0px;"><span style="margin: 0px; padding: 0px; font-size: medium; color: rgb(128, 128, 128);">[video=youtube;vt5mLWseE7M]http://www.youtube.com/watch?v=vt5mLWseE7M&noredirect=1[/video]
-No es la pluma la que escribe es el alma-
Tú, mi dulce Ali,
eres la dulzura,
hecha poesía.
Tú, mi dulce Ali,
eres la poesía,
hecha amor al alba,
al alba.
Tú, mi dulce Ali,
eres la dalia,
hecha primavera.
Tú, mi dulce Ali,
eres el racimo,
hecho vino aromoso
de bodega.
Tú, mi dulce Ali,
eres la flor mexicana,
hecha miel
de colmena.
Tú, mi dulce Ali,
eres azucena,
hecha tálamo
de novia blanca.
Tú, mi dulce Ali,
eres templo sagrado,
hecha esposa
en la Noche primera.
Tú, mi dulce Ali,
eres la esencia
de mi querencia enamorada.
Tú, mi dulce Ali,
eres la voz lírica
de la poesía romántica.
-Salvador salgomanzano 7-12-11- Úbeda-
Parece que todo dejó de brillar.
Y se hizo silencio
un silencio como humo
que sofocó el tiempo
y ya no era más.
Se fue el recuerdo como herida.
Se fueron los ojos que me vieron.
¿Era de noche o de día? ¡No sé!
¿Y eso importa?
Ya no está el día que me besaba
-Ni la boca que me nombra-
se fue como el viento,
a un cielo azul…
¿Por qué hay muchos cielos?
¡No sé, ni me importa!
Porque estoy enojada con Dios
a y se lo dije:
¡Claro qué sé lo dije!
Y sabes qué, no le importo,
me vio como mosca en leche
y siguió, en lo de ÉL,
ha pero desquite mi coraje
por qué no me preguntó
sólo se lo llevó.
Y ahora habita en un cielo sin mí,
un cielo perdido
que no encuentro, para irme con él,
Y solo lloré y lloré.
¿Pero para qué?
¿Sirve de algo llorar?
A pues, no lloraré más
no sé, si te recordaré,
a veces no quisiera
porque se me va en llorar
y ya no quiero llorar.
Quise poner punto final
pero no pudo creo,
que te lloraré toda la vida.
Alicia Pérez Hernández
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-No es la pluma la que escribe es el alma-
Tú, mi dulce Ali,
eres la dulzura,
hecha poesía.
Tú, mi dulce Ali,
eres la poesía,
hecha amor al alba,
al alba.
Tú, mi dulce Ali,
eres la dalia,
hecha primavera.
Tú, mi dulce Ali,
eres el racimo,
hecho vino aromoso
de bodega.
Tú, mi dulce Ali,
eres la flor mexicana,
hecha miel
de colmena.
Tú, mi dulce Ali,
eres azucena,
hecha tálamo
de novia blanca.
Tú, mi dulce Ali,
eres templo sagrado,
hecha esposa
en la Noche primera.
Tú, mi dulce Ali,
eres la esencia
de mi querencia enamorada.
Tú, mi dulce Ali,
eres la voz lírica
de la poesía romántica.
-Salvador salgomanzano 7-12-11- Úbeda-
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