Rogelio Miranda
Poeta que considera el portal su segunda casa
Un día
Te llevé en mi alma por doquier,
te amé en silencio, sin que tú lo supieras,
pude disfrutar de tu amor, sin que tú lo supieras,
fuimos el uno para el otro, sin que tú lo supieras.
Me quisiste a tu manera, yo también te quise,
- a mi manera -,
los dos, juntos, éramos grandes...
¡ La pareja perfecta! En un mundo perfecto,
que fue construido sólo para los dos.
¡ Qué no fuimos allí...en medio de la soledad inmaculada!
Allí fuimos los dos, lo que habíamos soñado ser...
tú, mi eterna compañera, mi confidente,
yo, tu príncipe azul, tu caballero,
lo fuimos todo, mi amor... sin que tú lo supieras.
De nada sirvió tu renuncia precipitada,
- porque jamás me di por enterado-,
de nada sirvió tu intento de escaparte... de olvidarme,
porque en silencio seguías siendo mía.
Autor: Rogelio Miranda
Te llevé en mi alma por doquier,
te amé en silencio, sin que tú lo supieras,
pude disfrutar de tu amor, sin que tú lo supieras,
fuimos el uno para el otro, sin que tú lo supieras.
Me quisiste a tu manera, yo también te quise,
- a mi manera -,
los dos, juntos, éramos grandes...
¡ La pareja perfecta! En un mundo perfecto,
que fue construido sólo para los dos.
¡ Qué no fuimos allí...en medio de la soledad inmaculada!
Allí fuimos los dos, lo que habíamos soñado ser...
tú, mi eterna compañera, mi confidente,
yo, tu príncipe azul, tu caballero,
lo fuimos todo, mi amor... sin que tú lo supieras.
De nada sirvió tu renuncia precipitada,
- porque jamás me di por enterado-,
de nada sirvió tu intento de escaparte... de olvidarme,
porque en silencio seguías siendo mía.
Autor: Rogelio Miranda
::me leíste la mente?:S...fue un placer leerte ::
::