Un ejemplo a seguir

cesarfco.cd

Poeta que no puede vivir sin el portal
Se despierta la fiera que dormita en mi interior... los ojos centellean buscando cualquier señal de agresión. La vida devalúa su cotización y de nueva cuenta a la calle con pensamientos rabiosos y jaqueca.

Con fastidio tomo la ración de ácido acetilsalicílico correspondiente para estas ocasiones rogando a los cielos que pronto hagan su trabajo.



En las calles las luces nocturnas taladran mi cabeza... lejos de hacerme sentir mejor empiezo a tener arcadas.



Ya para entonces dirijo mis pasos a la clínica sabiendo que el tiempo que me llevaría para llegar sería lo suficientemente largo como para llamar a mi familia para que no me esperaran a cenar.



Me recargo en la pared a un par de cuadras para llegar. Ya el lagrimeo era impresionante y con el brillo de las luces no podría caminar.



Siento una mano en mi antebrazo, me llevé un susto de muerte, pues la mano era puro hueso y pensé que precisamente era conducido por la muerte.



Despierto medio narcotizado en un camastro después de una dosis masiva de butalbital. Me incorporo con cuidado y se acerca una enfermera bonachona. Me pone al tanto del tiempo que llevo en la clínica: mas de diez horas. Empiezo a abotonarme la camisa y me preguntan que deben decirle a la persona que me trajo...



Empiezo a recordar la mano huesuda.



Dejo los camastros de cuidados y encuentro en la sala de espera a un hombre bastante entrado en años. Se le ilumina el rostro al verme y me pregunta: ¿Cómo se siente? ¿Ya mejor?.



Al contestarle que sí. Sonríe aliviado, sacude mi mano y se retira. Dejándome con un mar de dudas.

Antes de empezar a entender nada, el hombre se ha ido y no le he vuelto a ver desde entonces.



Lo suyo fue caballerosidad y amabilidad a toda costa.



Un buen ejemplo para seguir.

 
Se despierta la fiera que dormita en mi interior... los ojos centellean buscando cualquier señal de agresión. La vida devalúa su cotización y de nueva cuenta a la calle con pensamientos rabiosos y jaqueca.

Con fastidio tomo la ración de ácido acetilsalicílico correspondiente para estas ocasiones rogando a los cielos que pronto hagan su trabajo.



En las calles las luces nocturnas taladran mi cabeza... lejos de hacerme sentir mejor empiezo a tener arcadas.



Ya para entonces dirijo mis pasos a la clínica sabiendo que el tiempo que me llevaría para llegar sería lo suficientemente largo como para llamar a mi familia para que no me esperaran a cenar.



Me recargo en la pared a un par de cuadras para llegar. Ya el lagrimeo era impresionante y con el brillo de las luces no podría caminar.



Siento una mano en mi antebrazo, me llevé un susto de muerte, pues la mano era puro hueso y pensé que precisamente era conducido por la muerte.



Despierto medio narcotizado en un camastro después de una dosis masiva de butalbital. Me incorporo con cuidado y se acerca una enfermera bonachona. Me pone al tanto del tiempo que llevo en la clínica: mas de diez horas. Empiezo a abotonarme la camisa y me preguntan que deben decirle a la persona que me trajo...



Empiezo a recordar la mano huesuda.



Dejo los camastros de cuidados y encuentro en la sala de espera a un hombre bastante entrado en años. Se le ilumina el rostro al verme y me pregunta: ¿Cómo se siente? ¿Ya mejor?.



Al contestarle que sí. Sonríe aliviado, sacude mi mano y se retira. Dejándome con un mar de dudas.

Antes de empezar a entender nada, el hombre se ha ido y no le he vuelto a ver desde entonces.



Lo suyo fue caballerosidad y amabilidad a toda costa.



Un buen ejemplo para seguir.



Siempre hay gente buena, que a veces cuando te ayuda desaparece, pero es grato poder dar las gracias.
Es admirable la sensibilidad que álgunos Seres, tienen. Gracias a Dios.
Si, es un buen ejemplo a seguir...
un fuerte abrazo
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba